CONCIERTO THE JEEVAS. LA CASA DEL LOCO (ZARAGOZA). 19/02/04. AFORO COMPLETO.








Concierto de The Jeevas o cómo un flacucho y rubio joven británico y su banda se metieron en el bolsillo a la audiencia con poco, muy poco, pero muy bien hecho. Efectividad a raudales es lo que ofrecieron The Jeevas en la Casa del Loco: melodías brillantes, una base rítmica solvente y un guitarrista/cantante de lo mejor que se ha visto por aquí. Porque, en contra de lo que se ha afirmado en algunos medios, el bueno de Críspulo Molinos (más conocido como Crispian Mills) ha desarrollado un estilo de tocar personal y reconocible más allá de las absurdas etiquetas que han tratado de colocarle.

The Jeevas en directo

Él solito es capaz de llenar una canción con sus guitarras llenas de ritmo y feeling roquero. Un auténtico placer contemplarlo recorriendo los mástiles de sus Fender (yo también quiero una) con suma facilidad y sin necesidad de virtuosismos innecesarios. Y encima no sólo no desentona cantando, sino que se permite el lujo de hacerlo realmente bien con una voz que encaja perfectamente con los postulados del rock anglosajón. Tomad nota aprendices…


Lo único criticable del trío anglosajón fue la escasa duración de su intervención – 1 hora y cinco minutos – a lo largo de la cual fueron repasando temas de sus dos discos (sobre todo del primero) mientras iban dejando caer de vez en cuando alguna versioncita como el que no quiere la cosa, quedando el repertorio más exiguo todavía. Entre ellas Folsom prison del extinto Johny Cash y la consabida Have you ever seen the rain de Creedence clearwater revival – que sí puretas de la música, que ya sabemos que no aporta nada… – o, lo que es lo mismo, una de las canciones más versioneadas de la historia (Spin Doctors, Héroes del Silencio – sí habéis leído bien – Ramones…). Ello sin olvidarnos de los esperadísimos momentos Kula Shaker, que para eso el chico ganó un Grammy y la gente había pagado una entrada…
En definitiva, un concierto esperadísimo que seguro colmó las expectativas de casi todos los asistentes (Bunbury El Breve y otros músicos locales entre ellos) ofreciendo algo tan sencillo de escuchar como difícil de conseguir: buenas canciones de pop-rock.


Jaime stereAnt