Quisiera realizar una crónica objetiva pero justo en este momento se me aparece el espíritu del recientemente fallecido Fernando Fernán-Gómez y lo mando todo a la mierda. Al fin y al cabo el rock es eso, pasión. Y a ellos, animales pasionales, les da igual tocar en el Palau Sant Jordi como les ocurrió hace escasamente un par de semanas, que en una Casa del loco que como el vaso del agua no me atrevo a decir si estaba medio llena o medio vacía, aunque me inclino más hacia la segunda opción, tristemente. [...]