De las cenizas de
Amalagana aparecen
Señorita Evans. Mantienen las cabezas más activas y pensantes Santi (voz, guitarras, teclas) y Pablo (percusión y baterías), además de Axier en el bajo y la incorporación a la solista de Jose.
Señorita Evans llevan rodándose unos meses en directo y este es su primer material registrado,
Asesinas y violentas, un
EP grabado en Séptimo Cielo y producido por
Chechu Martínez y los mismos
Señorita Evans.
El comienzo deliberadamente cansino de
Mala Fortuna desemboca en algo de electricidad épica para un tema potente que pierde fuelle en el texto (es que esas estrofas ya las he escuchado antes).
Los suicidas tiene un toque más swing, con aromas del
Ariel Rot solista y confesional.
La novia del futbolista es la parte costumbrista del disco, un letra deliciosa apelmazada al manual de
los Pereza. La cuarta parada es en una de las esquinas de la ciudad, con una melodía de voz sobresaliente para B
esos de Tornillo.
Santi Esarte tiene muchas posibilidades pero debe dar el último empujón, escapar del engolamiento puntual que lo atrapa y soltarse. Da la sensación que sus referencias le tienen atrapado, tío, si ellos no podían cantar bien, mala suerte...tú sí. Potencia
rollingstoniana para cerrar el disco, con
Tú y yo. Bien, muy bien, esa es la idea.
Un EP notable, más arriesgado que el último material de
Amalagana, más denso en las guitarras, más blues y menos pop-de ese pop que surge después de trasegarse un puñado de tequilas o servirse el penúltimo calimocho aFITAdo-, de digestión exigente. Una banda que trabaja con pulcritud y sosiego los temas y a la que habría que pedir una mayor implicación en las letras-demasiado esquemáticas, demasiados tópicos ya oídos, esto, de verdad, chicos, es imprescindible- y quizá una mayor fortaleza en los arreglos para conseguir el salto cualitativo de promesa a primera espada.