sábado, 21 octubre 2017
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Crónicas de ZarAGOTA… (del 14 al 20 de Julio)

En el concierto de Los Vibrants vi a la nueva chica más guapa de la ciudad


   En estos días temibles el calor aporta la pesadez física y las desavenencias personales son los que alimenta el lastre subjetivo… emocional y muy receptivome he tenido que buscar nuevas ocupaciones, últimamente mi vida parece una centralita en la que todas las líneas están ocupadas, colapsadas, yermas, desérticas, míralo como quieras, pero todas, y son muchas, acaban por ser completamente inútiles. Tengo una taza de café con la foto de Jane Fonda en Barbarella, un DVD de Phantasma, el clásico del terror de los ochenta, la película del hombre alto que se llevaba los cadáveres de los pequeños cementerios de pueblo… una obra cumbre, de las que ya no se hacen… también tengo sobre la mesa un cd original (sí tíos, aún existe de eso), Unmatched el primer tributo a Zappa que montó la gente del Hall of Fame,  para los que tengan mala memoria lo compré en un concierto de Malcom Scarpa en la Lata de Bombillas. ¿A qué viene toda esta enumeración de posesiones? a que la comida no es amor, como decían en una teleserie americana, disfunción afectiva basada en el consumo y acumulación de iconos pop y culturalmente transgresores. También hay una segunda lectura en torno a lo poco que han cambiado las cosas desde el día del concierto del Scarpa…. y propongo una revisión de aquella columna… seguiré buscando entre los números no quemados de mi agenda. Luego no os quejéis si me muestro agresivo y beligerante.


   El jueves 14 lo de la temperatura era casi una broma. Me llamó Enrique Moreno, batería de La Costa Brava, para tomarnos algo en el Bacharach y de paso me hacía llegar la maqueta de su proyecto paralelo, The Vibrants. Me puse una camisa de manga corta y vaqueros, todo de estreno como mandan los cánones: los jueves se bebe tónica y se pone uno ropa nueva. Enrique se retrasó un poquito y me dejó demasiado tiempo solo con mis pensamientos… y eso cualquiera que me conozca sabe que no es nada bueno… para cuando llegó y vuelvo a citar a Zappa: mi guitarra quiere matar a tu madre: Susana Vacas, la artista plástica, me dejó bastante claro que mi primer festival de poesía en Veruela tenía un plantel de invitados de mierda… con la ilusión que me hacía a mí pasar unas horas con Angel Guinda o Leopoldo Alas, conocer quizá en persona a Luis Alberto de Cuenca… pero es que sin un buen tío haciendo performance la cosa pierde mucho… que no me dejéis solo pensando, coño. Apareció Guille Martín antes que Moreno. En realidad todo el mundo apareció antes de Moreno, incluso el tipo que vivía en casa de Algora, que no sé cómo se llama, pero que creo que le gusta mucho la tortilla de patata y hacer cine. Lo dicho, que el Guille y Gabi, su señora, hicieron su aparición estelar del jueves por la tarde. Guille tenía un aspecto bastante bueno, de bien alto, casi notable; me gustó  su peinado. Hablamos de su reciente reaparición en Madrid en el concierto de Kike González, le brillaban los ojos mientras me comentaba lo bien que se había sentido en el escenario de la capital…-joer tío, que la gente no me ha olvidado- pero cómo coño le van a olvidar… me comentó los bolos exquisitos que le quedan con El Loco este verano antes de la grabación del disco en directo para Octubre… Los Trogloditas, y esto creo que no lo he comentado en ninguna otra columna, son ahora mismo la mejor banda de rock de toda España: con un porcentaje de zaragozanos de nacimiento o adopción escalofriante… Cuti en teclados, Guille en guitarra, José Lapuente organizándolo todo y Gabriel Sopeña haciendo de Gabriel Sopeña cuando hace falta su presencia. Y con Igor y Simón y Tony Jurado… buff, les vi en el ensayo frente a público de La Casa del Loco y la verdad que quitaban el aliento. Let´s rock… y apareció Moreno con la maqueta de Los Vibrants, recién duchado y con un ligero aroma a colonia. Le regalé una camiseta amarilla de Confesiones de Margot que espero que se ponga en algún concierto y me contó un poco el rollo que lleva ahora: un par de guitarristas sacados de los más puro del rockabilly zaragozano, un bajista recién llegado del lado oscuro de la luna… y todos tocando a la vez temas de surf, rock, instrumental… no, Los Salvajes no, más atrás… para que os hagáis una idea, y negaré que he hecho una comparación tan simplista delante de abogados, juez y santísima trinidad, como unos Shadows trepidantes o la música esa tan molona que salía en Pulp Fiction. Bueno Enrique, que me voy, que mañana trabajo y aún tengo que sufrir y comerme el coco casi media hora. Ah y apareció Miriam Reyes, difusa y exquisitamente amable como siempre… ya ha pasado un año y yo sigo aquí, haciendo lo mismo… ella atrapó la deriva y como una niña que se cansa de tener un hada envasada la soltó buscando una nueva expresión de la desnudez. Y un beso para Anabel que se preocupó de mis minutos de terribles suspiros. Y también algún día tengo que comentar la extraña conexión de Los Vibrants con el colegio de los Marianistas y de cómo de raras salieron las promociones del 77-78-79, y cómo está pagando las consecuencias ahora la ciudad.


   Para llevar una buena temporada sin pasarme por el Bacharach el viernes hice doblete. No sé muy bien el porqué de quedar allí, pero incluso a la gente que no vive cerca le parece una buena idea… será como en la canción de Waits: cervezas frías y camareras calientes. No, seguro que no es eso.  Aún nos faltaban un par de obras de sendos artistas que iban a colaborar en la exposición de El Eterno Femenino. Yo llegué tarde y sudando como un chancho… me esperaba Vicky Méndiz con sus fotografías donde la mujer se amalgama con el arte, pero como me prohibió específicamente que hablara de ella en esta columna, pues hasta acá puedo leer y Luis Díez, cada vez más habitual compañero de correrías, hacía unos días que había vuelto de Costa Rica y estuvimos comentando el viaje y el cierre de la Estación del Silencio. En pantalón corto y con todos los tatuajes asomándole por el cuerpo enjuto Luis parece Constantine, el de Hellblazer… mola. Me dijo que Los Eternautas le han encargado todo el diseño del arte del disco. Es una buena elección, su portada del disco homenaje a Cohen era una auténtica delicia. Vamos a montar algo gordo para el próximo Confesiones de Margot. Y también vino Merche Valero, que le debía todavía un ejemplar del último número, un fanzine que había tenido que guardar bajo llave para evitar que los perros salvajes de la ciudad me lo arrancaran de las manos. Bueno, tampoco ha sido tanto, pero ya se sabe… intercambiamos opiniones sobre los incidentes del último festival de hiphop Zaragoza Ciudad. Merche es mucho más comprensiva y abierta… yo lo censuro directamente sin excusas: Supongo que habrá que buscar un término medio, cercano a su postura. Me dijo de ir al concierto de Garzón en la Lata esa misma tarde, pero la verdad que a mí el rollo progre ese que llevan la verdad que me da un poco de  mala gana, y como además me había bebido ya media botella de vino clarete fresquito, pues notaba cómo mis neuronas se empastaban. Así que mejor me voy a la cama.


   El sábado me fui a casa de mis padres huyendo del calor, al amoroso vientre del aire acondicionado… se suponía que iba a pasar el día con mi hermana… pero la niña se abrió a las ocho de la mañana para no volver hasta las once de la noche. Así que retomé una de mis más insanas costumbres en lo que concierne a los procedimientos literarios de creación: DEEP CAMBOYA… el asunto tiene su origen el proceso compositivo que usó Andrés Calamaro para esa obra deslabazada y mastodóntica que es EL SALMÓN, aunque si nos remontamos un poco más hacia atrás podemos ver que todo el sustrato histórico y de actitud vital se encuentra basado en el personaje que interpretaba Marlon Brando en Apocalipsis Now… encerrado en mi habitación, sin parar de escribir, con métodos de lluvia de ideas, cut&paste (al estilo de Borroughts) y escritura automática… normalmente de los diez o quince folios que puedo llegar a emborronar se pueden aprovechar tres o cuatro líneas… pero pedazo de líneas. No se puede salir al pasillo, los charlies están agazapados en la cocina o tras la puerta del salón. Como ambientación recomiendo a Fito Páez en modo Repeat cantando Ciudad de Pobres Corazones. Sólo se permite beber agua del grifo en botellas de plástico, tibia a ser posible. Así me vi para terminar unos textos que había prometido escribir para la guía de la exposición del Eterno Femenino… aunque parezca increíble, lo conseguí. Pasaron por casa Josema Fanzine y Bea para recoger las obras que tenía del día anterior y se quedaron a cenar. Después les propuse lo del concierto de Los Vibrants y les gustó la idea… me puse mi camiseta del Meeting Pop´05 y nos fuimos para la terraza del Parque Grande.


   Nos sentamos y pedí una ginebra mezclada con tónica. Sabrosa sin duda, agradable al paladar. Poco a poco fueron apareciendo gente de un montón de grupos de la ciudad: Cristian de El Polaco, Dani Clemente, percusionista de Muy Poca Gente y ¿Quién son?, Dani Garuz que se pasó a ver a su compañero en Pulmón y en La Costa Brava… gente de Staff… supongo que el espíritu rockero encuentra un remanso de paz en esa zona del parque, cerca del tren chuchú. Los Vibrants aparecieron uniformados, como todo grupo de surf instrumental debe hacer, con sus amplificadores e instrumentos fender… la verdad es que sonaron de maravilla: a veces era un poco seguirlos por lo talibán de su propuesta en lo referenta a los temas que tocaron… aunque con un Keeponrockin pasado por el prisma de los Teen Tops a mí me dejaron muy satisfechos. Y Moreno es un bestia en la batería. Contrátenles para fiestas y déjense de pinchadiscos y ostias…


Octavio Gómez Milián
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