viernes, 24 noviembre 2017
Inicio / Crónicas / NUBOSIDAD VARIABLE + MENDETZ (Por Jaime L. Novo).

NUBOSIDAD VARIABLE + MENDETZ (Por Jaime L. Novo).

Los chicos de Nubosidad Variable se apuntan a un bombardeo. Ellos son así, cuatro amigos de la infancia que siguen divirtiéndose con esto tan complicado de la música. Los entrañables hobbits de A Malagana se cayeron a última hora del cartel y allí estuvieron los nubosos para ofrecer como siempre lo mejor de sí mismos.

La música del cuarteto zaragozano es difícil de clasificar. Pop -supongo- sin barrera musical ni creativa alguna y con una innegable ambición experimental que les ha llevado a lograr un sello personal sin renunciar a sus influencias más obvias. Unas influencias que nacen del punk, del pop épico inicial de U2 y de esa innegable vena noise que subyace en su base instrumental.

Canciones que emocionan y que son interpretadas con mucho humor y desparpajo por Luis Cebrián y un gran derroche de actitud y locura sobre el escenario son las principales armas de Nubosidad Variable.

Los aragoneses abrieron su actuación con Tendré que comerte, una de sus nuevas composiciones que, cantada por su bajista Juan Luis, amenaza con convertirse en todo un hit. El repertorio se completó con temas como Qué más da, Hoy empieza todo, Mundoparalelo -con Rodrigo Pacheco de Falcone y Bronski en las voces– y El final de los tiempos, otra pieza nueva que nos regala sorpresa en forma de final planetero, tan apoteósico como interminable y con grandes dosis de feed back.

Desgraciadamente no hubo tiempo para más y, tras lograr rescatar a Javier Tafalla del suelo, Órbita sirvió de vibrante colofón. El próximo 20 de diciembre se avecina nubosidad sobre el Centro Cívico Delicias. Tomen nota.

Los catalanes Mendetz subieron al escenario con el ambiente ya caldeado y la difícil papeleta de mantener el nivel, pero lo cierto es que sorprendieron por su juventud y su buen hacer. Lo suyo es el pop con ritmos bailables muy en la onda de Franz Ferdinand o Delorean. Riffs de teclado y una base rítmica machacona son sus señas de identidad, además de una voz consolidada que debe mucho al pop inglés de los ochenta.

Sin duda, estos cuatro chavales de Barcelona han escuchado a bandas como The Cure y Madness, pero también a The Beatles, ya que nos obsequiaron a los allí presentes con una logradísima y bailonga versión de Eleonor Rigby que seguramente hubiera escandalizado a nuestros admirados y locales Green Apples, quienes precisamente a esas horas rendían tributo a Lennon en La Campana de los Perdidos.

Dejaron una grata impresión y la sensación de que no tardarán en volver a Zaragoza, seguramente a un escenario más grande e importante. Comenzaron con The boola shines in a pink neon room y se despidieron con Codfish, un inexplicable y desconcertante tributo a Chimo Bayo (sí señores, sin duda Cataluña es bakala).

ARMUFotoNubosidadVariableDiciembre_2005.gif

Jaime L. Novo y el Padre Sebastián estuvieron allí.
[email protected]

Te podría interesar

Niños Mutantes. Las Armas, 11/11/17 Por Stabilito, D.

CRÓNICAS: NIÑOS MUTANTES+ DÛRGA. Las Armas. 11/11/17. Por Stabilito, D.

El día en que murió Chiquito de la Calzada el mundo necesitaba razones para seguir, …