sábado, 23 septiembre 2017
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FINAL ZERBUROCK 06. PROJECT IMPLOSION + TRAVELLING BAND. Por Jaime Lasaosa









Project Implosion, en la final


 


Aunque parezca mentira, el concurso de música más antiguo y con más prestigio entre los propios músicos de Aragón lo organiza un colegio mayor universitario. Ni DGA, ni ayuntamientos, ni diputaciones varias: nada de nada. Un puñado de chavales del CMU Cerbuna se lo guisan para que los demás podamos comerlo, sin colgarse medallas, sin hacerse fotos para figurar, manteniéndolo en el tiempo y logrando configurar un palmarés la mar de atractivo y plural.


Un palmarés en el que ya figuran grupos como Silent, Karhe, Salto al Vacío o Redrum y en el que desde el pasado viernes hay que añadir el nombre de Projet Implosion, pues los zaragozanos se alzaron con el primer premio con su hard rock elegante que bebe de los clásicos pero que mira hacia un concepto de la música más actual.


Había una expectación inusitada entre los nostálgicos del rock de los 80 y los 90 por ver lo que esta formación era capaz de hacer en directo desde que hace algo más de un año se diera a conocer ganando el Premio a la Mejor Banda Sonora en el Festival de Jóvenes Realizadores de Zaragoza. No en vano, aunque la música se mueva luego por otros derroteros más variados, escuchando la voz de su vocalista nos viene inevitablemente a la mente el Ian Astbury de Rain o Sweet soul sister.


También encontramos breves ráfagas de funk junto a ecos de Deep Purple, Led Zeppelin o Satriani, si bien no hay nada más revelador de sus gustos e influencias que las tres versiones que interpretaron: Eat the rich de Aerosmith – eructo incluido – y las que ya son verdaderas Paquito El Chocolatero del rock Born to be wild y Highway to hell con la que concluyeron su actuación.


Mucho mejor en inglés que en castellano, sus composiciones gozan de una ejecución más que notable y son pródigas en tics metaleros que restan originalidad pero que otorgan la fuerza suficiente como para pensar en metas mayores. Un auténtico cañón en directo.


Ciertamente, un servidor tenía la corazonada de que Project Implosion se iba a llevar el gato al agua, pero este extremo no quedó nada claro después de ver la actuación de Travelling Band, pues Carlos y sus muchachos se plantaron en el escenario con el aplomo de quien sabe lo que se trae entre manos y dispuestos a ponérselo difícil al jurado.


Quizá no tan impecables en cuanto a ejecución como Project Implosion pero igual o más intensos, lograron conectar con un público que a esas horas ya nadaba en cerveza (eso también hay que tenerlo en cuenta) y ofrecieron un directo pleno de energía y buenas vibraciones.


Os Travelos“, como jocosamente se autodenominan, practican artes similares a las de los ganadores de esta edición: rock sin contemplaciones, guitarreo  y actitud. Vamos, lo que ellos mismos llaman “rock afectado” y que no es otra cosa que el rock de siempre, el rock de KISS, de Alice Cooper y del AOR en general.


Lástima que se encontraran ante sí con un rival tan sólido musicalmente como Project Implosion, porque sin duda merecieron más. Travelling Band disfruta con lo que hace y, lo que es más importante, sabe transmitirlo desde las tablas.


Para concluir sólo una objeción: gran nivel de los finalistas, grandísimo nivel en el directo, pero por favor, ¡que alguien renueve el rock!.


Fotos: Toni D Nuevo
Texto: Jaime Lasaosa
[email protected]


 


Carlos, de Travelling Band, durante su actuación

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