Sábado, 27 Mayo 2017

TO

– Primer acercamiento que tuviste con la música:
De crío le cogía el tocadiscos a mi padre y ponía los ‘singles’ que había por allí. Con 11 años empecé con clases de Piano y Solfeo. Después di clases de guitarra con Jesús Sanz “Chepas”, hoy guitarrista de Lujuria. El primer concierto que organicé fue en el año 85 del grupo valenciano ya desaparecido “Edén”, un viernes en Segovia y el sábado en Madrid. Por supuesto, me costó dinero.

– Tu peor vicio:
No fumo, no bebo alcohol, soy totalmente contrario al consumo de cualquier tipo de estupefaciente… no he hecho “doping” en mi vida, ni cuando era músico, ni cuando fui deportista, pero algún vicio tendré, claro… por ejemplo, el cochinillo regado con una magnífica cocacola de la tierra. Tengo debilidad por la “carne”, en general…

– Un libro, una peli y un disco:
Libro, casi cualquiera de Clive Cussler. Una peli, La Misión. Me impactó mucho la primera vez que la vi. Y un disco… ¡qué difícil!. Diré dos, si no te importa: “La llave de los Sueños” de O’Carolan, e “Imaginaciones Mías” de Arrazola

– Un recinto de conciertos:
De los pequeños, el Teatro del Mercado, sin duda. De los grandes, la Multiusos (tampoco hay mucho donde elegir). De fuera me gustan mucho Galileo en Madrid y Luz de Gas en Barcelona.

– Un rincón especial:
En mi pueblo (Alfajarín) hay un mirador en el Castillo. En los días claros se ve Zaragoza. Alguna noche, cuando quiero estar solo, me voy allá arriba. Puedo pasarme horas.

– Un maestro:
Todos somos maestros y discípulos. Todos tenemos cosas que enseñar y muchísimo que aprender de cualquiera. En mi profesión aprendo mucho trabajando con otros compañeros. Últimamente con Félix Cartagena, Chema Fernández, Pluto…

– Un tema musical para hacer el amor:
Hay muchos. Mi primera vez recuerdo que sonaba Calle Melancolía, pero fue pura casualidad. Me decanto por “Sharing the night together”, de Dr. Hook.

– Tu mayor gamberrada:
No he sido especialmente gamberro. Alguna “putadilla” sí he hecho, pero de buen rollo y sin que se pueda considerar gamberrada.

– Tu recuerdo musical más destacado:
Como ‘oyente’, me impactó escuchar en la radio “Every Breath You Take”. No esperé a que terminara. Salí corriendo hacia una tienda y pedí “el último single de Police” sin saber ni cómo se titulaba. Como profesional, el revuelo que se armó con el óscar de Jorge Drexler. Le dieron el premio una madrugada de domingo a lunes y el viernes siguiente teníamos bolo en Utebo y el sábado en Villanueva de Gállego. No me han hecho los medios más caso jamás…

– Una reivindicación cultural:
Apoyo a las salas pequeñas. Es vital para que los grupos que empiezan tengan una motivación y se curtan. Y de paso, hacemos cantera de espectadores, que está la cosa muy malita…

– ¿Qué pregunta te gustaría que te hiciesen en una entrevista y cuál sería tu respuesta?:
P ¿Qué sería lo primero que erradicarías en tu profesión?
R Los conciertos gratuitos. Hemos creado una generación de gente que prefiere gastarse 50 euros en copas una noche, que 10 en la entrada de un concierto. Hay que cobrar siempre, aunque sea un precio simbólico. Es la única manera de que la gente valore el trabajo de los músicos, mánagers, técnicos de sonido y todos los que vivimos de este negocio. Y el primer paso para dignificar esta profesión tan bonita y tan denostada.

– Una frase que resuma en la medida de lo posible tu modo de ver la vida:
Vive y deja vivir.

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LUIS ZARÁPOLIS. Músico y agitador cultural.

Es miembro fundador de la banda Zarápolis así como artífice de iniciativas como el Zarápolis …