Martes, 22 Agosto 2017
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Guille Martín, foto de Pipa Álvarez Enrich

HOMENAJE A GUILLE MARTIN EL 26 DE ENERO

El próximo 26 de enero de 2007 se celebra en Zaragoza un concierto en homenaje al guitarrista Guille Martín con la participación de las principales figuras del pop-rock español y aragonés, bajo el nombre Ráscale, Guille!

Tras el éxito del homenaje celebrado el pasado 1 de octubre en Madrid, su ciudad natal, el panorama musical de Zaragoza también quiere rendir su tributo a uno de los mejores guitarras del rock español, Guille Martín, fallecido a la edad de 43 años en esta ciudad donde residía.

Zaragoza, su ciudad de adopción por matrimonio en los últimos años, contará con la presencia de artistas locales de la talla de Amaral o Bunbury y nacionales como La Frontera, Jaime Urrutia o Loquillo y los Trogloditas junto a un sinfín de participaciones como Andy Chango, Rubén de Pereza, Javier Ojeda de Danza Invisible, Aurora Beltrán de Tahúres, Cuti, Gabriel Sopeña y muchos más. Es su forma de reconocer el talento como músico y la simpatía como persona de uno de los históricos del rock español, que participó con su guitarra acompañando a grupos y solistas históricos como Desperados, Los Rodríguez, Los Enemigos, La Frontera, Ariel Rot, Calamaro, Jaime Urrutia y los Trogloditas, su última banda.

Esta gran cita del rock español tendrá lugar en la Sala Multiusos del Auditorio de Zaragoza desde las 21 horas y durante más de 3 horas. La entrada tendrá un precio simbólico de 4 euros a beneficio de la entidad colaboradora Aspanoa, (Asociación de padres de niños oncológicos de Aragón) que ayuda en el tratamiento y asistencia de niños enfermos de cáncer.

Dentro de este ambiente de compañerismo del mundo musical español, podrá presenciarse colaboraciones inéditas e irrepetibles entre los distintos artistas que acrecientan el interés del macroconcierto. Buena parte del homenaje correrá a cargo de su última banda, Loquillo y Los Trogloditas, especialmente volcados en este acto. Las entradas se podrán adquirir  por 4 euros en Fnac, Linacero, Oficinas de Cajalón, Bar Bacharach, Café Praga, Candy Warhol, Casa Magnética, Estación del Silencio, Pub El Zorro. En taquilla a 5 euros.

Cartel promocional

Biografía Guille Martin

Guillermo Daniel Martín Jiménez nació el 21 de julio de 1963 en el sanatorio madrileño de La Milagrosa. Su primera dirección, domicilio familiar hasta que se emancipó, fue la calle Radio, en el nº 7, situada en el popular barrio de Carabanchel. Cursó estudios primarios en el Colegio Nuestra Señora de la Paz, pero ya desde los cuatro años de edad comenzó a exhibir una tremenda sensibilidad familiar que se tradujo en el aprendizaje de forma totalmente autodidacta del piano, perteneciente al abuelo, que también fue músico. También su padre había cursado estudios de piano, con lo que puede decirse que en el caso de Guille, la genética siguió el camino lógico y esperado, destacando desde el primer día en actuaciones musicales en el colegio, tocando el xilófono para asombro de condiscípulos y profesores.

Cuando él tenía diez años a su hermano mayor le prestaron una guitarra española y le enseñaron tres acordes que practicaba no con excesivo temple musical. Guille, que a estas alturas era famoso en casa porque cosa que cogía iba indefectiblemente al suelo y se hacía añicos, pedía insistentemente que le dejaran la guitarra, pero solo recibía negativas, con lo que se conformaba con sentarse y mirar como su hermano trataba de hacer sonar de manera armónica aquel instrumento tan complicado. Cuál no sería la sorpresa de su hermano cuando un día, al llegar a casa, Guille estaba tocando la guitarra con tremenda soltura, manejando los acordes que su hermano había aprendido y otros nuevos que nadie le había enseñado. Guille podía tocar ya él sólo un buen número de canciones.

Los años fueron pasando y, pese a que pronto resultó evidente que Dios no había llamado a Guille por caminos académicos, con catorce años se matriculó en el conservatorio superior de música de Madrid iniciando los estudios de solfeo y piano. Sin embargo la pasión por la guitarra pudo más que la escolástica y con dieciséis años comenzó a tocar en pequeños grupos de rock de barrio. La primera banda algo más en serio con la que se presentó al premio Villa de Madrid de Rock se llamaba Los Cables. Mientras tanto, empezó a tocar en la orquesta de un grupo de teatro independiente llamado Zascandil, formado por alumnos titulados de la Escuela Superior de Arte Dramático y Danza. Con ellos recorrió toda España interpretando el musical de bolsillo Angélica en el umbral del cielo, del autor gallego Eduardo Blanco Amor, bajo la dirección de Jose Estruch.

Llegaba la década de los 80 y, con ella, la inquietud de todo joven por formar parte de un grupo musical. Junto a su hermano formó en 1981 la banda Números Rojos, con la que llegaría a proclamarse dos años después tercero en el concurso Villa de Madrid de Rock. Llegaron a grabar dos canciones, pero el grupo terminó de manera abrupta al fallecer uno de sus componentes en el pavoroso incendio que asoló en 1993 la discoteca madrileña Alcalá 20. Al año siguiente, Guille prestó sus habilidades a otras bandas menores con las que recorrió España, hasta que en 1985 pasaría a formar parte de uno de los grupos más importantes de su vida: Desperados. Con ellos editó cuatro elepés oficiales –más uno que ha quedado inédito- y realizó innumerables giras por la geografía española. Precisamente en una de las primeras actuaciones que hizo en Zaragoza –año 1986- comentaría literalmente a su hermano: “Me encanta esta ciudad. No me importaría venirme a vivir aquí”.

La carrera de los Desperados fue apagándose con el paso de los años, mientras Guille iba compatibilizando su trabajo en este grupo con la grabación como bajista del primer disco del grupo hispano argentino Los Rodríguez. Por fin los Desperados se deshicieron en 1992 y Guille, junto a su hermano Fernando, creó el dúo Neverly Brothers, con el que actuó en multitud de locales de pequeño aforo. Mientras tanto, colaboraba también con el legendario cantante español Micky, formando parte de su banda de acompañamiento y actuando en toda España. En el Café Hispano de Zaragoza aún se recuerdan las inolvidables veladas de Micky con Guille a la guitarra.

A mediados de los años 90 y tras un breve paso por otra formación histórica, Los Enemigos, ingresó en las filas del grupo La Frontera con los que giró y grabó su elepé en directo Capturados Vivos. Después pasaría a colaborar con el exRadio Futura Luis Auserón en su carrera en solitario, para acudir acto seguido a la llamada de sus amigos los Rodríguez, que se habían separado recientemente. Primero tocó con Ariel Rot en una banda llamada The Rota y después fue Andrés Calamaro quien lo llamó para la banda de acompañamiento con la que grabó sus discos en solitario Alta suciedad, Honestidad brutal y, finalmente, El Salmón. Con Calamaro viviría Guille sus días más intensos y exitosos como músico, tocando con Andrés en España, Latinoamérica e incluso Estados Unidos.

Con una tremenda reputación de guitarrista fuera de serie, Guille actuaría en Zaragoza y conocería allí a Gaby, el amor de su vida y la persona que le hizo abandonar su ciudad natal para convertirse en auténtico maño de corazón. Fue en el año 1999 y él no lo dudó. El amor le llevó hasta las orillas del Ebro y allí recaló, en el Casco Viejo de la capital aragonesa, sin nostalgia por lo que dejaba atrás. Todos los zaragozanos que le conocieron, convivieron con él y le quisieron pueden dar fe de ello.

Mientras tanto, las cosas iban profesionalmente sobre ruedas para Guille. Contribuyó con su guitarra al renacimiento profesional del exGabinete Caligari Jaime Urrutia, mientras surgían colaboraciones musicales con infinidad de artistas y grupos locales, entre ellos el mismísimo Enrique Bunbury. Por fin en 2002 contraería matrimonio con Gaby en el Ayuntamiento zaragozano. Ofició la ceremonia el concejal de la Chunta Aragonesista Luis Pastor. Fueron dos días de celebraciones que son aún recordados por la multitud de amigos que asistieron a celebrar con la pareja la feliz unión.

Un año después, Guille sería reclamado por el legendario rockero barcelonés Loquillo para integrarse en otra de las bandas capitales del rock español: Los Trogloditas. Con ellos giró para presentar el disco Arte y ensayo y con ellos terminaría grabando el doble cedé y DVD Hermanos de sangre. Sin embargo, el primer atisbo de la enfermedad que acabaría con su vida llegó en 2004, cuando le fue diagnosticado un cáncer de pulmón. Fue operado y recibió tratamiento de radioterapia y quimioterapia en el hospital Miguel Servet, siendo dado de alta con buenas expectativas. Guille recuperó su rutina laboral, haciendo actuaciones con Loquillo e incluso grabando lo que serían sus dos últimos trabajos de estudio: junto al cantante de Danza Invisible Javier Ojeda en su primer disco en solitario y al lado del exMestizo Juanjo Javierre.

Sin embargo la recaída fatal le habría de sobrevenir en junio de 2006. En apenas tres días asumió con valor y sin perder la sonrisa una paraplejia que le habría de dejar definitivamente postrado en cama. El conocía la gravedad de su mal –una metástasis que le invadió de modo tremendamente agresivo-, pero siempre trató de no constituir un problema o incomodidad para nadie: su esposa, su hermano, su familia de Zaragoza y, en definitiva, los miles de amigos de esa ciudad que tanto amó y de la que recibió de manera recíproca el mayor de los cariños. Finalmente, una calurosa tarde del viernes 18 de agosto Guille dejaba este mundo haciendo que, a partir de ese momento, el rock quedase algo más huérfano, su mujer, familia y amigos más solos y necesitados de su proverbial alegría y la hermosa ciudad de Zaragoza un poco más solitaria.

A partir de ese instante para los miles de personas que le conocieron y amaron ese tema de rock apasionado que es la vida carece de uno de sus pasajes fundamentales: el solo de su guitarra.

Fernando Martín. 6 de septiembre de 2006

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