Miércoles, 16 Agosto 2017
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MANOLO KABEZABOLO. Sala Reset, Zaragoza, 9/03/07

Manolo Kabezabolo en la Reset

 

Algo más de doscientas personas se congregaron el viernes en la Reset para asistir al regreso del cantautor punk Manolo Kabezabolo. Pese a su ausencia de los escenarios locales, Manolo no ha estado parado. Sabíamos de su gira por Estados Unidos, República Venezolana y Puerto Rico en 2004. También habíamos oído que guarda grabado un disco con material nuevo (que verá la luz en breves de mano de Bazofia Records). Hubo de suspenderse el concierto programado para fiestas del Pilar por motivos “ajenos a su voluntad”, tras una gira por el norte de España con King Putreak en mayo de 2006, así que nos dirigimos a la Reset para quitarnos la espina clavada.
 
Armado (en su caso, nunca mejor dicho) con su guitarra, comenzó alternando sus canciones de siempre con nuevas composiciones, todas ellas adaptaciones de clásicos populares, como “15 gramos” (parodia de “15 años tiene mi amor” del Dúo Dinámico) o “Digo pues co” (“Blitzkrieg bop” de Ramones),

Un público entregado cantaba los estribillos de “Militares subnormales”, “Reptil gusano”,  “El aborto de la gallina” o “Un papel morao”. Entre tanto interpretó las dos versiones de Sex Pistols que incluyese en su álbum debut (“God save the Queen” y “Anarchy in UK”) seguidas de “Sid Vicious song” que puso a cantar a la gente eso de “Si Sid Vicious hubiera conocido el kalimotxo habría muerto de cirrosis”.

La afición le pedía “Véndemelo”, la adaptación del “Breaking the law” de Judas Priest que grabase junto a los Animales Muertos, dedicada a un camello que se resiste a deshacerse de su última papela de speed. “Esa no, que no me la se, pero os canto una de Black Sabath”. Y se arrancó con una versión del “Paranoid”, o “Paranoias” como la tituló. Drogas y enfermedades mentales, dos pilares de la temática de MKB.

Para finalizar, y tras escupir “Viva yo y mi kaballo”, “Millones de policías muertos”, “Tuna punk”, “Otro pirulo”, “Vota idiota”, o el himno “Sólo una vez”, se despidió arrancándose a capella con sus habituales coplillas en clave de jota poco ortodoxa, con su celebrada “Nino Gramo” (coreada al unísono por cada uno de los presentes) y con una hilarante adaptación de la sintonía de la serie “Marco” (“en un pueblo colombiano al pie de las montañas vive nuestro amigo el narco en un chalet que te cagas”).

El público abandonaba ya la sala pero Manolo volvió a escena con los acordes de “Cómeme el miembro”. Tras despachar a toda la clase política, atacó “La mandanga”, rumba en la que El Fary confesaba cierta afición por la misma, y a “Solidarity” de Angelic Upstarts, en la versión que tradujeron al castellano IV Reich, decanos del punk zaragozano. Y como colofón su particular “blowin’ in the wind” dedicado al ex-presidente Felipe González.

Sin histerias, colas kilométricas, ni cajeros saturados, se agradece que vuelva a dar guerra este personaje insustituible, genio y figura que vuelve para quedarse… por amor al arte y no a los ceros.

Texto y fotos: Juako Malavirgen
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