domingo, 17 diciembre 2017
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AUTOCRÍTICA DE BOB ART, CANCIÓN A CANCIÓN

Bob Art es el primer trabajo de GranBob, seudónimo tras el cual se esconde Roberto Artigas, músico, pintor, poeta… propietario de la taberna Vinos Chueca, entrañable rincón del barrio de Casetas. Es un trabajo autoeditado, grabado en Estudios Primarios, bajo la batuta de Pepe Vázquez, y recoge un puñado de creaciones de este veterano de bandas como Bandera blanca, Tela de araña, Se abre la veda y Seaphones.

Canciones sobre la vida y el amor que huyen de los tópicos, que cuentan historias con las que cualquiera puede identificarse, con una poesía que despista unas veces y rebosa sencillez en otras. Y todo ello envuelto en pop de calidad, tanto en la partitura como en la ejecución, con regusto urbano y cierto poso de ese que te hace pensar, pero sin amargor. Una premeditada huida del vulgarismo que predomina en el estilo.

Hasta su propio garito nos dirigimos para que sea el propio Bob quien nos explique canción a canción, entre vasos de vermú con sifón, de que va su nueva aventura.

Las cosas que me quitan el sueño

“…y tú hecha un ovillo a mi lado”

No me di cuenta de que duraba seis minutos hasta que estuvo grabada. Cuando hago canciones no pienso en la comercialidad, simplemente surge y no puedes parar de escribir… La letra es muy enumerativa, salió de un tirón con cosas que se me fueron ocurriendo. Igual que los arreglos y las distintas partes… de pronto la canción cambia, no de tonalidad, pero sí de estilo, le damos un aire brasileño, como de bossa. En la maqueta el arreglo sonaba muy jazzero, pero surgió lo de la flauta; en todos mis proyectos siempre suele aparecer Francisco Sebastián. Y a partir de ahí el cambio a bossa vino solo.

 

Tú mejor que nadie

“Me toca por necio pedir perdón mil veces”

Esta también salió de un tirón, se la tenía que componer a mi mujer y tenía cuatro días para grabarla. Me puse a escribir en el mismo estudio y me salió en un momento. Me quedé alucinado de lo bien que había quedado; creo que las mejores canciones son las que surgen así, por eso las he puesto las primeras. En la maqueta sonaba más cañera, en el estudio la hemos suavizado. Esto no ha sido un disco de banda, sino un disco de estudio, de producción.

 

Mi novia es shopaholic

“… y que mal rato paso a final de mes cuando llega el extracto del Corte Inglés”

Aquí hay algo de Vinos Chueca, la banda de Fernando Bastos, donde soy bajista. Lo digo por el tono irónico y sarcástico de la letra. La canción nace con una guitarra acústica, pero en la maqueta que le pasé a Pepe Vázquez ya había unos arreglos de armónica. En estudio añadimos el acordeón (Alfonso Casasnovas, de El Bosque, E.B.A. y ahora en Raspa de gato) que hace de colchón, e intentamos conseguir un aire un poco country con el violín (Israel Paños) haciendo guiños al mundo del cine (mezcla melodías de “La conquista del oeste” y “Desayuno con diamantes” en la introducción, y al final se escucha el “Baby Elephant walk” de Mancini.

Libra de ciudad

“Embarullada y peculiar, borracha de ansiedad”

Esta se la escribí a mi hermana Pilar como regalo en un amigo invisible; nos gusta regalarnos cosas artesanales. La canción habla de sus rarezas y sus historias. El ritmo es bastante bailable, es lo que yo llamo un “ritmo Manchester”. Siempre pasado por el filtro de Pepe, en la producción he preferido ceder y darle cancha. Estaba por esos meses grabando también a Zancocho, que es quien metió el diggeridoo al principio.

 

Reflejado en tus ojos

“Sabes hacer de una mentira un cuento, de un mal día un sueño que olvidar”

Es un tema pop, comercial incluso. Pero digno. Lo que me interesa de las canciones es que entren fáciles, que sean agradables al oído, pero sin caer en la chabacanería, ni en la letra, ni en la música, ni en el estribillo. Creo que podría sonar en cualquier emisora y en cuanto a dignidad creo que esta muy por encima de lo que se escucha ahora. Es una historia de enfado con la pareja, una canción de pedir perdón. Joaquín Carbonell siempre dice que no hay que pedir perdón en las canciones, aunque yo no hago otra cosa…

 

Brutal como el mar

“El amor es el humo que escapa de un fuego buscando otra hoguera”

Esta es una de esas miles de letras de Fernando Bastos (La Magra Humana, Vinos Chueca) que había desechado ya. No tenía estructura ni nada, así que me puse a trabajar con ella, la fui adaptando… La idea de comenzar lento y doblar luego el tempo es un recurso muy del hard rock de los ochenta, que quieras que no lo he mamado y tocado mucho. Luego coincide que venía escuchando el disco “Friends of mine” de Adam Green, donde mezcla una base de guitarra, bajo y batería con un cuarteto de cuerda. Se lo llevé a Pepe y le dije “así quiero que suene” y ya empezamos a meter arreglos de cuerda. La verdad es que hasta que empezó a sonar a canción, fácil que pasase un año. Yo digo que este disco es como un vino o un jamón, es un disco “muy curado”.

 

Sin civilización

“Mi corazón está pidiendo una revolución a gritos”

Esta canción, aunque está grabada ahora tiene ya unos cuantos años. Por eso digo que es un disco muy curado. Hay temas que tendrán ocho años. A veces una canción te gusta, te deja de gustar, y al tiempo vuelve a gustarte. Esta en concreto está influenciada por el Brit Pop, más concretamente por Oasis; me gusta mucho la guitarra de Oasis. Sin embargo, cuando lo grabamos estábamos escuchando mucho a Ben Harper y al entrar al estudio tiramos por ahí.

 

Al mercado de Carabanchel

“Todavía recuerdo los viejos tiempos… todavía te dejas la piel arriba”

Aquí he querido rendir homenaje a Rosendo Mercado, sobre todo a la etapa de los Leño. En la letra hay encriptadas un montón de referencias a ese grupo. Yo en los ochenta no escuchaba pop, yo escuchaba rock, heavy… Led Zeppelin, Rainbow, Bad Company… a los bluesmen… y de aquí a los Leño. Aunque Matías Uribe me comparaba la voz con Antonio Vega, yo la chica de ayer la conocí el otro día, el pop español la verdad es que nunca lo he seguido. Esta canción la tocábamos ya con los Seaphones, también tiene unos cuantos años…

 

Estoy dispuesto a destrozar mi vida

“Entre las balas cubriré tu espalda y adonde llegue yo, tú llegarás”

Es una canción muy lenta y además dura siete minutos. Reconozco la influencia de Neil Young y del nuevo country de grupos como Mojave 3, cualquiera que los haya escuchado se dará cuenta. Surge sin saber cual será su sonido, y poco a poco fui metiendo las armónicas y el resto de arreglos… me gusta mucho el punteo que compuse, esas guitarras gemelas, un poco a lo Thin Lizzy. De esta canción grabamos un videoclip con Pablo Hijar, en blanco y negro, algo inspirados en el “Nothing compares to you” de Sinnead O’Connor. Contrasta con el colorido del disco, cuyo diseño también es cosa mía, pero al tener pocos medios pensamos que así saldría algo más digno.

 

Golpes que lo curan todo

“Al final la olvidaré de todos modos…”

Esta canción era la más hard-rock del disco, estaba pensada más pesada, casi sonido Stoner. Pero Pepe decidió que un sonido tan duro no encajaba en el disco, así que la suavizamos bastante. La letra es un poco macarrilla, habla de una de esas situaciones en que pierdes a tu chica y sales a la calle a que te rompan la cara… y mañana estaré más preocupado de encontrar mis dientes que de esa tía. La verdad es que la mayoría de mis canciones hablan de amor, pero yo no las veo como tales. Más bien representan situaciones que intento que sean reconocibles para cualquiera.

 

Texto: Juako Malavirgen
Fotos: Vanesa Revuelto

 

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