miércoles, 20 septiembre 2017
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LOUISIANA

Louisiana  se formaron hace escasamente un año y sin embargo, cuando me recibe Ana Muñoz en su casa, junto a Luis Cebrián y Richi Fandangos (sólo falta Dani, el batería) parece que se conozcan de toda la vida por la gran confianza que tienen. Tratan a Ana como una niña mimada y ella se siente cómoda en ese papel. No resulta fácil comenzar la entrevista, la cabeza de Luis está en ebullición constante y ahora se le ve feliz, como un niño con su nuevo juguete. Richi es el único que pone un poco de orden.

Se os ve cómodos con este nuevo grupo, ¿cómo os conocisteis?

(Ana). Hace alrededor de un año. Estaba en un recital de poesía en La Campana de los Perdidos y en aquella noche me acompañaba Álex de Mister Hyde con la guitarra. Al final de la noche apareció Luis con varios miembros de Nubosidad Variable y Devito y se subió al escenario a tocar. Al acabar, nos quedamos Luis y yo solos en bar hablando. Con el tiempo, seguíamos quedando hasta que un día me propuso formar un grupo en serio.

¿Qué es lo que te llamó la atención de Ana?

(Luis). Lo primero que debo decir es que no me suelen gustar las chicas que están subidas en un escenario, me parecen un fraude. Ana me pareció que cantaba muy bien, de una manera muy personal sin recurrir a ningún tipo de gorgoritos.

¿Por qué no te gustan las chicas que cantan bien?

(L). Las veo que tienen una connotación machista de la sociedad. ¿Cuántas feas conoces en el mundo musical? Sólo me gustan PJ Harvey y Christina Rosenvinge. También Janis Joplin, que era como una más de la pandilla. La música la hacen los hombres para que la disfruten las mujeres.

(A). Yo no estoy nada de acuerdo con todo eso.

¿Te costó mucho aceptar la proposición de Luis?

(A). No, porque sentí que entre él y yo existía muy buena compenetración. Llevaba varios años realizando pruebas para cantar con un grupo y era algo muy frio con lo que pasaba un poco de vergüenza. Era como un casting.

(L). Esa es la palabra, casting. La música no debería funcionar así. La gente joven se fija en un modelo que le impone la sociedad, pero que no tiene porque coincidir con lo que ellos buscan para el grupo. Lo que importa de verdad es la química.

(A). Es verdad, Luis se ha convertido en mi mejor amigo y eso lo necesitaba para ser capaz para mostrar mis canciones. Somos un matrimonio musical pero sin follar.

¿Nubosidad Variable se formó igual?

(Richi). Lo nuestro fue también algo completamente natural.

(L). Richi realmente entró más tarde, fue un fichaje. Teníamos gustos y una visión de la vida muy parecidos.

¿Cómo surgió que Richi y Dani entrasen a formar parte de Luosiana?

(R). Nubosidad está paralizado pero con Luis, al ser muy afines, colaboró en todo lo que me propone. Además, era una oportunidad de acercarme a otro género y a otros sonidos. Soy como un Malatesta de serie B (se refiere al bajista de Devito, asiduo colaborador de todo tipo de proyectos).

(A). Fue algo progresivo: empezamos en acústico en mi cuarto y ahora somos cuatro en el salón de mi casa, pero pronto se nos va a quedar pequeño.

(L). Nos dimos cuenta que algunas canciones pedían algo más y ellos dos eran las personas perfectas para buscar otras fórmulas. Aún no se han acoplado a todo el repertorio, pero poco a poco lo irán haciendo.

Ana es la que lleva el peso compositivo, ¿siempre lo pensasteis así?

(R). Luis fue el descubridor de Ana y todo gira en sacar el máximo potencial de ella.

(A). Hace unos meses no me imaginaba que tres músicos serían capaces de sacarme las canciones y hacerlas bonitas. Sin ellos tres, no podría.

¿Algún día compondréis vosotros?

(R). Como vaya surgiendo. De momento, la composición desnuda es de Ana pero los arreglos los creamos los demás. Sin embargo, últimamente puede surgir una canción de un sonido creado por mí o algún ritmo de Dani.

(L). Hay canciones de nubosidad que sí que podrán adaptar a Lousiana pero otras no van con la voz de Ana.

Tu Ana, ¿te consideras músico o poeta?

(L). Voy a responder por ella yo primero. Tiene una compleja dicotomía a la hora de decidir qué es canción y qué es poema. Si ella siente que sólo puede expresar un sentimiento cantando, lo convertirá en canción.

(A). No me gusta que se refieran a mí como la poeta que canta. Quiero que llegue el momento que la gente vea a cuatro músicos sobre el escenario ya que no estoy recitando, estoy cantando. De hecho, compongo las canciones las hago con la guitarra y saco antes la melodía que la letra.

¿Las letras de qué tratan?

(L). De follarse a sus músicos, menos a Dani que se va a casar.

En este punto de la entrevista, los tres pierden la concentración y comienzan a contar historias de tríos sexuales, lo complicado que es la vida matrimonial, e incluso lo difícil que está la vida para encontrar piso. Vuelvo a poner orden y reformulo la pregunta a ver si dejan contestar a Ana.

(A). Necesito decir las cosas pero de una manera suficientemente no clara pero que se me entienda. Por ejemplo, si necesito hablar de soledad puedo hablar de desamor aunque realmente no hablo de eso. Básicamente hablo de los temas de toda la vida: amor, soledad, muerte…

¿Tenéis algún tema tabú?

(L). No se puede tomar la música a broma y no se pueden decir letras como “nos vamos al Atrio a tomar unas litronas”.

(A). No sé por qué pero Luis no me deja utilizar tampoco la palabra “cuestiono”; cosas suyas. A mi humor no me sale mucho al escribir pero tampoco trato temas de política ni de desigualdades sociales estilo “perrofláutico”.

(L). Sí que nos interesa la política pero estamos en contra de los pseudo-progres-vendidos. Eso no es política, es un panfleto para vender más.

También cuidáis mucho la imagen, ¿no es así?

(L). Ana nos ha hecho mujeres y ella es el hombre. Ella viste con unos vestidos muy coloristas y nosotros de traje arreglado pero informal.

Un día te vi actuar con un palestino…

(L). Eso fue mi época de rojo (risas).

(A). Es que le cogió cariño porque se lo regaló una amiga que le daba muchos besos…

Ana, ¿te sientes a gusto cantando? Es que en alguna ocasión te he notado nerviosa.

(R). Ha mejorado muchísimo y está teniendo una gran evolución. La semana pasada en la Campana fue espectacular.

(A). Es difícil pasar de cantar en mi cuarto sola a hacerlo delante de mucha gente. Al principio deseaba que llegara el final del concierto cuanto antes, ahora es cuando estoy empezando a cogerlo el gusto y quiero alargar el momento al máximo.

¿Cuándo fue la primera vez que te sentiste bien en el escenario?

Sin duda, en el Centro Cívico Universidad, dentro del ciclo Muévete en Directo.

¿Y vosotros cómo lleváis lo de ser gregarios?

(R). Bien, sólo queremos sacar el mayor provecho de Ana.

(A). La gente destaca la fuerte personalidad que tienen y el buen ambiente que crean, y más teniendo en cuenta que es un concierto de una mujer amargada con su guitarra (risas).

Ahora que comenzáis una nueva etapa, ¿sentís algo pendiente con Nubosidad?

(R). A mí se me han quedado las ganas de sacar un disco que sonará bien de verdad. Sin embargo, he tenido la sensación de ir siempre avanzando, al igual que ahora con Lousiana como cuando pincho música electrónica en bares.

¿Pensáis que falta pretensión entre los grupos de Zaragoza?

(A). Algunos se conforman con ganar un premio, cuando es realmente en ese momento cuando se debería empezar una carrera más en serio. Aunque bueno, hablamos sin que nunca nos hayan dado un premio…

(R). Los concursos son una gran oportunidad que tenemos aquí, pero si no se aprovecha no sirve para nada. Es muy bonito y emocionante, pero no refleja el mundo real de la música. Lo importante, como he dicho antes, es ir avanzando: llegar a más gente, probar nuevos formatos, ir a festivales, viajar por ciudades… Hay excepciones, por supuesto, como Estige, Mister Hyde o China Chana.

Ahora que están cerrando varias salas de conciertos, ¿creéis que es difícil conseguir una actuación?

(R). Aún hay muchas salas para tocar, aunque sí que es cierto que pocas tienen las infraestructuras necesarias. Si un grupo es bueno, aporta algo nuevo al panorama y se mueve lo suficiente, consigue tocar. Es que dar un concierto no es sólo plantarse delante del escenario: hay que hablar con promotores, darte publicidad…

(L). En la ciudad habrá unos 300 grupos. 200 quedan para tomar calimocho en el local y de los otros 100, habrá 20 o 30 que son interesantes. Es muy fácil quejarse tirado en un sofá con un perro y una flauta mientras escribes en el foro de Aragón Musical. Hay que moverse.

Para acabar, Luis, tu pregunta favorita: ¿cuáles son los grupos que más te gustan de aquí?

(L). Estige, Domador, Devito, Copiloto, Experimentos in da Notte, Niños del Brasil…

 

Texto: Jaime Oríz
[email protected]
Imágenes: Pedro J. Martín
 
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