Viernes, 24 Marzo 2017
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NOTAS DISONANTES II: Alex y Jorge, 50 % de MISTER HYDE

Ahora paso la mano por la mesa del salón y, cuando llego al pequeño quemazo de cigarro en el mantel, recuerdo aquella tarde de sábado, cervezas, frutos secos y amigos en casa. Una intensa conversación con Álex Elías (Á) y Jorge Sánchez (J) (voz-guitarrista y bajista de Mister Hyde, respectivamente). Lean con atención pero, ¡esperen! Dejen que les acerque un cenicero.

¿Qué queda de aquellos jóvenes que ensayaban hace ya algunos años en la Casa de Juventud del Casco Viejo?

(J) Absolutamente todo. En esencia, yo creo que todo. Somos más viejos, estamos más deteriorados, pero somos los mismos, incluso puede que seamos más inmaduros.

Teníais otro nombre, ¿verdad?

(Á) Sí. Nos llamábamos Redenzión, con zeta. La ilusión está intacta. La sensación que experimenté la primera vez que entré a la Casa de Juventud, y la que he sentido la última vez que he atravesado la puerta de nuestro local, es la misma. Como si no hubiera pasado el tiempo.

(J) Y eso se nota en el grupo.
(Á) Yo hablo con otros compañeros a los que esto no les sucede, y no es lo mismo, la música ya no es algo tan real para ellos. En mi caso sí, y me preocupa, al menos me inquieta, que sea así toda la vida.
(J) De hecho seguimos tocando y aprovechando  prácticamente todas las ocasiones que se nos presentan, en todo tipo de bares o salas, a veces incluso sin cobrar. Prácticamente no sabemos decir que no a nada. ¡Estamos dos semanas sin tocar y nos apetece!
(Á) Nombres, decías… Redenzión, Poetas del dolor, que era el título de la primera canción que compusimos…
(J) Zen, durante un tiempo…
(Á) Hasta la llegada de Pichu, el anterior guitarrista. Entonces tocábamos con guitarras acústicas. Pero es que hay un montón de grupos en España que se llaman Zen
 
Concretad el simbolismo con el que os gusta connotar el nombre de “Mister Hyde”: lo bipolar, la contraposición de la noche y el día…

(J) La explicación al nombre de la banda es mucho más básica: estábamos buscando algo entre las novelas del XIX. “Dorian (Gray”, de Oscar Wilde), por ejemplo, ya existía. Yo le pasé a Álex varios libros de Stevenson y “Dr. Jeckyll y Mr. Hyde” nos gustaba especialmente. Decir que hay un simbolismo buscado sería mentir, pero sí que es verdad que una vez decidido el nombre, en 2004, empezamos a encontrarle ese simbolismo. Decíamos: “bueno, en realidad por el día estamos en la Universidad, trabajando, etc… y por la noche, es todo bares y rock”. Es un poco la historia de la novela trasladada al presente de nuestras vidas.

La banda experimenta una serie de transformaciones en cuanto a integrantes hasta la configuración actual, ¿cuáles son?

(Á) Dos y además bastante recientes. Juan (mi hermano) y Pichu a favor de Nacho e Iván. Primero se fue mi hermano. Hubo un tiempo en que llegaron a coexistir Nacho y Pichu…

(J) En el concierto de Bodegas Almau, en el de la Reset, en el de la Bass Space…

(Á) Luego entró Iván como guitarrista. Yo siempre he oído que los cambios de formación son siempre a mejor, en nuestro caso no lo sé: técnica o musicalmente aún no se puede valorar. Lo que sí es un hecho es que ahora somos cuatro amigos haciendo música, cuatro personas con un sentimiento común y una meta por alcanzar. Y eso sí que, sin duda, siempre es ir hacia arriba.

(J) Es probable que los problemas en el seno del grupo surgieran de ese afán nuestro, de Álex y mío, tan juvenil, por tocar. El grupo ha ido yendo hacia arriba, en cuanto a popularidad, si quieres, en cuanto a número de conciertos. No podíamos parar y eso, en efecto, se convirtió en un problema. Álex y yo, que llevamos en esto siete u ocho años, ni podíamos ni queríamos parar, por eso necesitábamos músicos a los que les sucediera lo mismo. Hasta que dimos con Nacho e Iván fue una locura. Había que ensayar, teníamos citas, a cuál más importante, con críticas en el periódico… Fue dificilísimo hacerlos correr de esa manera pero, una vez entraron en la dinámica, el cambio ha sido para bien.

Y, puesto que no están presentes esta tarde, ¿podéis improvisar una semblanza suya?

(J) De Iván dudo hasta de que pueda hacerla él mismo. Es fiel, buena persona… pero es que no habla casi el cabrón, no sabría qué decirte.

(Á) Nacho es increíble, una rara avis, una persona de 20 años a la que puedes llevar a cualquier sitio. Tiene una madurez y una fuerza vital que a veces asusta. Tira él de nosotros en vez de al revés, y ese es el secreto para cualquier cosa. Yo lo veo como un batería muy temperamental, con todo lo bueno y lo malo que eso conlleva. Ha aportado la fuerza y la vitalidad que necesitaba el grupo. Es una locomotora tirando de los demás vagones. Iván ha aportado mucho al conjunto de canciones. Es más rockero, más Springsteen, pero es ya una estrella del rock.

Tanto Nacho como Iván militan en otras formaciones. Incluso tú, Álex, estás al frente de un proyecto paralelo.

(Á) En el caso de Iván y Nacho es más bien al revés. Su proyecto paralelo, al menos en teoría, es Mister Hyde, pero en la práctica… no. Ellos lo sabían cuando entraron…

(J) Quedaba claro desde el principio que Mister Hyde es un grupo muy absorbente, que ofrece muchos conciertos… no se puede faltar en determinados momentos. Ellos ya sabían dónde se metían. Y si tanto Nacho como Iván, que lo dudo (porque todo esto les hacía mucha ilusión), tenían la impresión contraria, en seguida debieron de darse cuenta de que, cuando uno no está ensayando o tocando, está mandado correos, actualizando el Myspace, repartiendo cedés, haciendo chapas… Lo nuestro es casi como un trabajo de ocho horas, muchísimo trabajo tanto musical como personal.

(Á) Se han involucrado totalmente, en ningún momento han sido dos músicos más. A los dos les veo un rollo de que quieren vivir de esto, en ningún momento han flaqueado, están ahí siempre. Quizás Mister Hyde haya pasado a ser su proyecto principal… Vamos, aunque tampoco he indagado, tampoco les he preguntado.

Álex, cuéntame cómo surge el proyecto de Osos Polares.

(Á) Yo siempre he tocado en varias bandas a la vez. Estuve en Zarápolis, en SED, en Los Impecables… ahora ya no. Supongo que era una vía de escape, una necesidad de interpretar más música. Ahora ya no tengo esa necesidad. Lo de Osos Polares lo monté exclusivamente por el tema económico, una forma de ganar dinero (que en realidad no lo gano… -risas-). Es algo que tienes ahí, con libertad total de setlist… Se lo propuse a Pablo (Honey), le gustó la idea de tener una banda residente… Pero, bueno, esto es Zaragoza y aquello es el Groenlandia, y hay que estar luchando constantemente, peleando y dando más que recibiendo.

Entre “Fantasmas”, vuestro recién publicado EP, y “Vulnerable”, largo con el que comenzasteis vuestra carrera musical, insistís en marcar un claro distanciamiento, en subrayar vuestra evolución en cuanto a sonido… Sin embargo, y resulta curioso, en los directos seguís recurriendo mucho a algunos de los temas que configuraban ese primer disco.

(Á) Pues es verdad…

(J) A veces incluso tocamos más de “Vulnerable” que de “Fantasmas”. No solemos tocar los cinco temas del EP de golpe. Yo creo que con “Vulnerable” nos salió un disco muy lento y que se convirtió en un directo muy potente, o eso dice la gente. Así que es un disco “engaño”. No es que reneguemos de él, porque nos encanta. “Fantasmas” fue una salida por la tangente. Casi estábamos hartos de que en las entrevistas se aludiera a los ochenta, a lo oscuro… cuando también estábamos siendo influenciados por bandas inglesas modernas, contemporáneas, que al parecer no se reconocían en nosotros.

(Á) Yo aún habría querido distanciar mucho más ambos discos. Pero por falta de medios no se pudo conseguir del todo. Me hubiera gustado meter sintetizadores incluso… Lo que queríamos subrayar en “Fantasmas” era sobre todo el papel de las guitarras. “Vulnerable” está como muy arreglado, la verdad es que Pichu era un arreglista muy bueno, tremendo. Con Iván apenas hemos tenido la oportunidad de grabar todavía. En “Fantasmas” metió algunas guitarras, pero la mayoría están grabadas por mí. Lo próximo será con Iván de pleno, como guitarra solista que es. En “Vulnerable” los punteos, los arreglos en general, me encantan, pero son de un rollo como más… Coldplay. En “Fantasmas” es más rápido todo, el tempo, la batería, los bajos… más rock, a lo mejor. Sí, yo creo que “Fantasmas” es rock, mucho más rock.

(J) Cuando nos preguntaban: “¿qué escucháis?” y nombrábamos muchos grupos nacionales y de brit pop, las nuevas bandas inglesas… era como para respondernos: “pues ‘Vulnerable’, al lado de esto, es Duncan Dhu”. Ahora creo que está mucho más claro.

En general, la percepción del público es que, en los directos, el sonido suele ser más contundente que en la escucha de un disco. ¿Qué importancia dais al directo y qué diferencia creéis que existe con respecto a la grabación?

(Á) En nuestro último concierto en La Casa del Loco, como teloneros de Miss Caffeina, nos lo corroboraron por activa y por pasiva. Sus propios managers nos decían…. “¡Tío, es que hemos escuchado el disco y esto no tiene nada que ver!”. La gente abajo, saltando, gritando, nosotros sudando… En “Fantasmas” esa potencia se refleja un poco más.

(J) Y tampoco, estamos dando vueltas a lo mismo de antes. “Vulnerable” era un disco que ganaba con el directo… y con “Fantasmas”… Parece ser que hasta que uno no se va a grabar a Londres o NYC y lo masterizan bien y tal no se consigue plasmar esa potencia que la gente sí percibe en el directo.

¿Cómo surge la idea de grabar un segundo álbum?

(Á) Llevábamos casi un año y medio sin grabar, somos un grupo que graba muy despacio. Hay grupos a los que leo en entrevistas que afirman que, para un disco, igual de treinta canciones escogen diez. A nosotros nos sucede al contrario. Todo lo que sale del local es bueno, lo validamos, por así decirlo, lo grabamos. ¿Qué es lo que pasa?, que tiramos, literalmente, canciones a la basura. Canciones que… escuchas a otros grupos y piensas: “joder, aquella canción que tiré es mucho mejor que ésta”. Pero sólo sale lo que nos gusta, emociona, llena. Claro, hemos grabado quince canciones en cuatro años de existencia.

¿Y por qué pasar de un LP de ocho pistas a un EP de cinco?

(J) Yo creo, sinceramente, que porque nos faltaba material. Queríamos grabar algo ya y no teníamos material. Si hubiéramos sacado un largo de diez canciones, el proceso se habría dilatado en el tiempo, habríamos tardado un año más y quizá no habríamos llegado ni a las diez, seguro que habríamos quitado alguna que no nos convencía demasiado. Teníamos esa sensación, no de aprensión, pero sí de: “hay que sacar algo ya”, porque seguíamos tocando los mismos temas… Aquello coincidió con un momento en que cerramos cinco canciones. ¿Nos habría molado grabar dos o tres más? Sí, pero, como decía, nos plantábamos ya en un año más, o dos. Si mañana reunimos otros cinco temas, a lo mejor los incluimos a todos en un largo.

Habéis grabado “Fantasmas” en Origamix, el estudio de Toni D. Nuevo. ¿Tiene algo que ver con vuestra decisión la participación conjunta de éste y tú, Álex, en Flor Venenosa, grupo tributo a Héroes del Silencio?

(Á) A Toni lo conocíamos desde hacía algún tiempo… pero yo no lo tenía nada claro. Quería grabar en Séptimo Cielo, por ejemplo, pero también era más caro…

Pablo Malatesta era otro de los nombres que sonaba como productor.

(Á) Es cierto, lo teníamos apalabrado ya. Es más, le tuve que mandar un mail, explicarme… Estaba casi cerrado. Pero a través de Flor Venenosa, cuando Toni grabó dos temas de Héroes, yo ya vi lo que era capaz de hacer…

Además, meses después participasteis en “Pequeño Gran Hombre” (disco-tributo a Enrique Bunbury) con una versión de “Alicia”, que también grabasteis en el estudio de Toni…

(Á) Eso fue lo definitivo, nos encantó. La versión suena muy bien… El trabajo de Toni, además de bueno, resultó barato y rápido en el tiempo.

(J) Dio la casualidad de que justo cuando estábamos buscando dónde o con quién grabar, hicimos dos canciones para sendos recopilatorios: el tributo a Niños del Brasil (con Pablo Malatesta) y el tributo a Bunbury (con Toni). Con la versión de Niños de Brasil, Pablo hizo todo lo que pudo. Fuimos con una guitarra acústica y… en tres horas ya habíamos grabado todo. Cuando fuimos a grabar con Toni fue diferente. Le dedicó varios días, un arreglo por aquí, otro por allá, una preocupación por las guitarras….

(Á) El E-Bow es suyo, también metió guitarras. Toni tiene un estudio casero, pero muy válido. Con sus ordenadores, su sala para grabar… Incluso tiene un sofá y una lamparica. La verdad es que… yo creo que es intrínseco a cualquier grupo no salir contento de un estudio. Bueno, a lo mejor U2, o los Guns N’ Roses, que se han pegado diez años grabando el último disco… Pero, vamos, cuando tienes que grabar deprisa y corriendo… a mí nunca me convence el resultado.

Recuerdo que ya desde primeros de septiembre del 2008 veníais anunciando la presentación de “Fantasmas”. Una presentación que se iba postergando en cada cita con vuestro público y que parecía que no iba a tener lugar. ¿No creéis que aquello podía perjudicaros, no sólo generando mayores expectativas, sino incluso cansando a ese público?

(Á) Ha sido un error tremendo.

(J) Forma parte del proceso, eh. Estás a punto de grabar, tienes conciertos a la vista y te hace ilusión… no lo puedes evitar. “Pues es que vamos a sacar las canciones…”. Deberíamos saberlo ya, pero no te das cuenta de que el disco todavía va a tardar dos semanas más, de que cuando hables con el tío que te hace la carátula y el diseño va a pedirte dos meses, de que cuando vayas a elegir las fotos ya te habrán hecho unas nuevas… te pones en medio año más.

(Á) Eso fue totalmente distinto en “Vulnerable”. Yo me acuerdo de que el proceso fue perfecto. Trazamos un plan, casi, de promoción. Claro, con el CD en la mano. Aunque todo esto es algo de lo que no tendríamos que preocuparnos nosotros. Lo que pasa es que Mister Hyde somos nosotros cuatro. Miss Caffeina, por ejemplo, tienen una mánager, una responsable de prensa, un roadie, etc…

(J) El músico gana en cuanto a calidad de vida.

(Á) En cada paso que da Mister Hyde, el grupo está detrás, y eso no puede ser. Nos dejamos la piel. En lo referente a este disco entonamos el “mea culpa”, pero lo cierto es que empieza a ser muy complicado llevar este grupo sin ayuda externa.

(J) Con “Vulnerable” también nos fue bien porque todo lo hicimos a golpe de talonario. Teníamos 4.000 euros de premio del POPYROCK con los que pagar el disco. Habíamos hecho un montón de conciertos y teníamos dinero ahorrado. Pagamos “a tocateja” todo lo que quisimos. Cuando a un tío le dices: “toma tanto dinero, lo quiero para equis semanas”… Con “Fantasmas” hemos tenido que esperar a equis bolo para conseguir reunir el dinero, discutir con Toni, hacernos las fotos con amigos, para que no nos cobraran… De eso la gente no se da cuenta. El proceso final de “Fantasmas” ha sido muy conflictivo.

Hay quien dice que es posible que editéis el disco también en formato físico algo, por otra parte, con lo que la mayoría de vuestros seguidores se han mostrado a favor…

(Á) Yo creo que no. Sí, se podría, a mí personalmente el diseño me gusta mucho, es totalmente distinto al anterior (negro-sepia, oscuro, londinense…), éste es blanco y como dibujado por un niño. Incluso la foto del interior, verde, es una foto muy luminosa. Acierto total, un diseño pop, que es lo que queríamos en cierto modo. Pero sacar el EP en formato físico… no lo veo rentable.

En el año 2006 os presentáis al concurso PopyRock y resultáis ganadores en la modalidad “pop”. El premio consistía en la grabación de un disco en los Estudios Inguz. ¿Era vuestra pretensión ganar?

(Á) El PopyRock fue como un comienzo para nosotros. Yo siempre hablo del destino, pero ganar ese concurso estaba escrito en alguna parte. No conocíamos a nadie del mundo musical zaragozano, acabábamos de formarnos, no teníamos experiencia ni contacto con nadie. Allí conocimos a todas las bandas que ahora son amigas, algunas hasta se han disuelto ya. No teníamos ningún tipo de pretensión de nada, éramos únicamente una banda que tenía mucho empuje, una banda…

(J) Buena.

(Á) ¿Cómo que buena?

(J) Que hacíamos buenos temas.

(Á) Ah, sí… siempre hemos estado muy convencidos de nosotros mismos.

¿Los temas con los que optabais al premio, las canciones que interpretasteis en las sucesivas fases, fueron las que meses más tarde configurarían “Vulnerable”?

(J) Sí, en eso fuimos una banda súper sincera. Aquel era el mejor material que teníamos, los ocho temas eran los que más nos convencían.

(Á) Pero no teníamos ningún tipo de pretensión, ya digo. Nosotros nos inscribimos y desde la organización nos enviaron un mail para comunicarnos que estábamos en semifinales. “Ah, ostia, pues qué guay”. Entonces fue cuando comenzamos a prepararnos para la final, pensamos incluso en vestirnos de una manera determinada. En cuanto hemos visto un poco de luz, en cuanto a Mister Hyde se nos ha dado una oportunidad, no la hemos dejado pasar. Tenemos una capacidad de trabajo muy fuerte.

(J) Ésa sea quizá la mejor definición de Mister Hyde. Gente cercana, nuestro círculo de confianza, estaba convencida de que éramos un grupazo, de que teníamos buenas canciones. Por aquellos años, y en los anteriores más todavía, nos faltaba mucho rodaje, pero había quien estaba convencido de que teníamos algo. Lo que hemos hecho ha sido aprovechar cada oportunidad, no sabes a qué nivel. Una vez alguien se equivocó, un jurado, nos metió en una semifinal… y aquí estamos. Ganamos el concurso, sacamos un buen disco, ahora queremos que éste, “Fantasmas”, resulte mejor. Y seguiremos aprovechando cada oportunidad que se nos dé, por pequeña que sea.

Casi resulta inevitable cotejar vuestra trayectoria con la de China Chana, que también han ganado el concurso PopyRock en la modalidad de pop y el Premio de la Música Aragonesa al Grupo con Mayor Proyección de Aragón aunque, en su caso, ambos logros han tenido lugar en el mismo año, resultando además finalistas del Muévete, premio que vosotros, como semifinalistas, sólo habéis podido acariciar…

(Á) Bueno, no conozco la trayectoria de China Chana, pero no creo que todo este reconocimiento sea fruto de la casualidad. Quizá se nos pueda comparar con ellos en cuanto a reconocimientos y premios recibidos, pero no es la misma trayectoria en ningún caso. Ellos lo han conseguido en apenas un año y nosotros llevamos trabajando cinco, a ellos los lleva un mánager desde el principio, les gestionan la contratación, etc. A nosotros es ahora cuando se nos está comenzando a reconocer desde las altas esferas, las productoras, los mánagers, etc. Yo me alegro por los grupos que acceden tan rápidamente. Es envidiable, por supuesto.

¿Estáis satisfechos con vuestro paso por este concurso, el Muévete?

(Á) A medias. El simple hecho de estar en la semifinal ya es un triunfo para cualquier grupo, pero nosotros nos quedamos con ganas de más.

(J) A mí, personalmente, me da igual. Pero creo que Mister Hyde debería haber estado en la final. El Muévete es un concurso. Un concurso al que se presentan músicos muy buenos. A lo mejor no se valoran tanto las canciones, o el trabajo grupal, como la calidad de los músicos. No lo sé, no lo sé… Pero sí sé que la única vez que, en una semifinal de este concurso, se ha quedado gente fuera de la sala, sin poder entrar, ha sido en la de Mister Hyde y Silvia Sola. Y ninguno de los dos grupos estuvimos en la final.

(Á) Bueno, a mí me dijeron que China Chana llenaron también…

(J) La verdad es que había mucha gente en su concierto, pero no se si más que en el nuestro. Lo que pasa es que a ellos les votaría más gente. Pero, en cualquier caso, nosotros y ellos fuimos los que más gente metimos en semifinales. Ellos pasaron y nosotros no.

(Á) Volviendo a lo nuestro, puede que no seamos tan buenos como para estar en una final del MVT.

¿No es el Premio al Grupo con Mayor Proyección una especie de arma de doble filo? Me refiero a que conlleva cierta responsabilidad, el público espera vuestra consolidación definitiva, supongo. ¿Qué será de Mister Hyde cuando ese periodo de proyección caduque?

(Á) Nosotros no sentimos esa presión en ningún caso. Ese periodo de proyección no es algo que nosotros nos marquemos, sino que lo marcarán las circunstancias. A mi me gusta pensar que ese periodo no es caduco, me gustaría no terminar nunca de crecer como grupo ni como músicos. No estancarnos ni pensar que ya hemos llegado a ningún sitio. Cuando nos dieron el Premio a Mayor Proyección o cuando ganamos el PopyRock no sentimos la sensación de haber llegado a nada, sino todo lo contrario, sentimos la sensación de que había que trabajar más y más duro. Al igual que si hubiéramos ganado el MVT. No es el final del camino, sino el principio.

(J) Yo veo que hay grupos que se conforman, que ganan un concurso importante como el PopyRock o el MVT y desaparecen. Eso me parece increíble. Supongo que cuando te dan un premio lo hacen porque han visto en ese grupo una proyección, en cierto modo lo hacen para insuflar al grupo una compensación económica y moral. Si te lo dan y desapareces, estás siendo en cierto modo egoísta con todos los demás grupos que optaban a ese premio y no se lo han llevado.

(Á) Yo creo que, en cierto modo, se adquiere una responsabilidad cuando te dan un premio.

(J) No te quiero ni contar lo que haríamos Mister Hyde con el premio del MVT, por ejemplo. Compraríamos una furgoneta (risas)… hemos hablado del tema muchas veces. Borrachos, claro. Además, mejoraríamos los instrumentos, grabaríamos un buen disco, etc. Todo lo reinvertiríamos en la música.

En las entrevistas que he hecho hasta ahora, siempre ha habido al menos un músico que os ha citado como referencia. Invertid los papeles y citad algún grupo al que sigáis con interés.

(J) Nobleza obliga a citar a Falta de Orden y Horas Perdidas. Que me disculpen estos últimos, pero en el caso de Falta de Orden veo cosas muy chulas, algo muy interesante. Inmaduro, todavía, pero muy interesante.

(Á) A mí me gustan muchos grupos de Zaragoza. Yuri Gagarin me gustaron mucho cuando los escuché este verano, compartimos con ellos escenario. Estige, Nubosidad Variable, Karhe, Volador…

(J) Hacia ellos sentimos mucho respeto, sobre todo. Ellos estaban “ahí” cuando nosotros empezábamos. Como los Sullivans… Bueno, ahora también nos gustan mucho DeVito.

(Á) Sí, claro, DeVito.

(J) Cuando nosotros empezábamos, grabábamos nuestras cosillas en cintas de cassette. Ahora, con el Myspace… cualquier grupo de chavales de 17 años puede lograr mucha repercusión. Con el Myspace te conocen hasta en Pekín. No es que se pierda el respeto a los grupos que ya llevan un tiempo, pero sí estamos todos más igualados en cuanto a esa posible repercusión. Es más, hay una sobreinformación. Me acuerdo de Karhe, Volador y los Sullivans, que eran los referentes de la movida zaragozana de hace unos años, crecimos musicalmente a su amparo.

¿Qué pensáis acerca de esa especie de cuello de botella en el que se ha convertido la cultura en general, musical en particular, con el cierre de salas, progresivas dificultades en las casas de juventud…? Supongo que tú, Álex, como músico y también cronista y programador, lo estarás viviendo de cerca.

(Á) Si cierran las casas de juventud de una ciudad, apaga y vámonos. Se acaba el mundo.

(J) Es casi peor que el cierre de salas. Nosotros, de las casas de juventud, hemos vivido lo musical, pero la luz que dan a los jóvenes… Una chica de quince años que quiera aprender a bailar flamenco, ¿qué?

(Á) Nosotros, si no hubiera sido por la Casa de Juventud del Casco Viejo, no tendríamos un grupo. Entonces no teníamos dinero para pagarnos un local de ensayo particular y ellos nos abrieron todas las puertas.

(J) Las personas que había en nuestra casa de juventud, el técnico de sonido, el profesor de guitarra, la chica que nos daba las llaves… nos daban ánimos. Y nos hicieron músicos. Nos trataban como a músicos, a nosotros, que nos pensábamos cuatro pelados que íbamos allí a tocar la guitarra…

(Á) ¡Es que éramos cuatro pelados!

Y uno de vuestros sueños era tocar en La Casa del Loco, algo que habéis conseguido y, además, por partida doble, triple ya, casi.

(Á) Yo ya he cumplido muchos de mis sueños musicales.

(J) No todos… (risas).

(Á) No, en serio. Poder grabar un disco, tocar en la Multiusos, en La Casa del Loco o en la Oasis, con un público que se sabe las canciones, que las canta en los conciertos, haber recibido premios en el Teatro Principal, saber que los Héroes del Silencio están tras nuestros pasos, haber conocido a Cachi,… Soy una persona feliz, con la música. A mí me lo ha dado todo. Cada cosa que nos sucede es un regalo, y lo disfruto como… como un niño.

Hace un par de meses ofrecisteis vuestro primer concierto en Madrid, adonde regresasteis una segunda vez. Puede extrañar que hayáis tardado tanto en hacerlo… En cualquier caso, ¿cómo fue la experiencia? ¿Vais a repetirla pronto?

(J) Es algo madurado.

(Á) Cada paso que da Mister Hyde es lentísimo.

(J) Sí…

(Á) ¡Pero es que vamos paso a paso! A nosotros no nos ayuda nadie, no tenemos manager y aún hay quien no se lo cree. Lo del salto a Madrid es algo que teníamos en mente desde hacía años… A modo de anécdota, yo un fin de semana me fui a Madrid para preguntar por salas y repartir cedés. Pero ése no es el camino…

(J) Entonces no nos considerábamos tan consolidados aquí como para dar el salto. Incluso habiendo sacado “Vulnerable”, no habíamos despuntado, entre comillas, en Zaragoza. No sonábamos en la radio, no salíamos en la prensa… Parece que con ”Fantasmas” todo ha sido un poco más revolucionario. Ahora es el momento. Empezamos a tener ya los contactos adecuados, también…

(Á) Yo soy muy gráfico al hablar. Imagina, en un almacén, una pila de cajas con botellas de leche… Si tú vas a Madrid sin ser conocido aquí… Es un camino, se puede,… pero nosotros colocamos una caja y después otra y, cuando ponemos la tercera, es imposible que las dos anteriores se caigan. Si en Madrid las cosas no salen bien, sabemos que podemos regresar aquí. Cada paso que damos, lo reforzamos con mil andamios debajo. Es un proceso lentísimo.

(J) Quizás lo más bonito de todas las cosas que nos han dicho es que somos uno de los grupos más respetados de Aragón. Yo creo que eso es lo más bonito. Hacemos muchos conciertos, sacamos pocas canciones, sí… pero las trabajamos mucho. Somos un grupo que provoca respeto… y yo me doy con un canto en los dientes. Si en Zaragoza pasa esto… puedo irme a la Conchinchina. Sería horrible irme a vivir a Madrid con los otros tres miembros del grupo, pagar un piso, tocar todos los días… fracasar en un intento desesperado por lo contrario… y tener que volver a Zaragoza, una ciudad para la que apenas existiríamos. Ahora somos Mister Hyde, y yo personalmente me atrevería a saltar a cualquier otra parte.

(Á) Amamos Zaragoza sobre todas las cosas.

Soléis afirmar que Mister Hyde intentáis aunar lo comercial y lo indie. Difícil, por no decir imposible, ¿no?

(Á) Eso de “intentar aunar lo comercial y lo indie” es algo que decía yo en las entrevistas y, en realidad, es completamente falso. Nos salen las canciones que nos salen, no las buscamos. Lo que pasa es que yo siempre he escuchado canciones con estrofa, estribillo, estrofa… ésas son las que me gustan. A la hora de componer, casi no sé hacer una canción sin estribillo. Bueno, a lo mejor he compuesto tres o cuatro…

A mí de Pink Floyd o de Pearl Jam, por ejemplo, las canciones que más me gustan son las más comerciales. No es algo buscado. Escucho mucha música minoritaria, llámala “indie” si quieres, y es sin duda la única en la que hoy en día se encuentra algo de calidad. El problema es que en España tenemos conceptos muy equivocados. Ahora parece que la gente ya empieza a tomar un poco de conciencia y hay ya una diversificación de tendencias y, sobre todo, de mercado. Y yo creo que es para mejor. Antes, en los 80 y primeros de los 90, sólo había un mercado musical. El que no sonaba en los 40 Principales no era nadie. en la actualidad, por suerte, eso ha cambiado. No obstante, llegar a un público masivo haciendo música de calidad sigue siendo casi imposible. Pero eso ya es otra historia: educación, cultura musical, conciencia artística, ayuda institucional, etc.

(J) Nosotros disfrutamos con canciones bailables, con estribillos pegadizos… pero tampoco queremos renunciar a nuestra manera de hacer las cosas, a nuestras guitarras, a nuestras letras.

Además, si contraponéis “indie” a “comercial”, no estáis hablando de música, sino de otra cosa…

(J) Te doy la razón. Hay una contraposición interesante, ya no en lo creativo, sino en lo que más dinero genera, lo comercial. Si comercial es estar con Warner e indie es estar con Subterfuge… entonces, sí, queremos ser comerciales.

(Á) Bunbury, en una entrevista del año 95 que conservo, afirmaba que Héroes habían sido el grupo más indie de la época. Si lo piensas… ostia, te das cuenta de que es cierto. En su última etapa hacían rock duro, en mi opinión, no apto para audiencias masivas… “Avalancha”, por ejemplo, o “Días de Borrasca”, e incluso canciones anteriores. Un grupo comercial era Duncan Dhu, con sus acústicas, sus violines… o Manolo García. Lo que pasa es que hemos ido a peor. Y da mucha pena, si no fuera por la diversificación que te comentaba antes, que está salvando la calidad y le está dando una salida… En la actualidad, yo pongo el 40TV y es… tremendo. Hay un grupo que se llama Calle París… Sol, re, do, sol. Está hecho para vender, absolutamente. Es un producto. Eso es comercial. En otros países, como Francia o Inglaterra, se mezclan en las listas de ventas grupos de rock o indies con grupos y cantantes de mierda. Pero, en este país, eso es impensable. Y, si se cuelan en las listas de ventas, es algo anecdótico.

En principio, y en los créditos de vuestros dos discos, es Álex quien figura como compositor absoluto de las canciones que los integran…

(Á) Cada vez menos, cada vez hay más trabajo de local. Digamos que el esqueleto lo hago yo, muchas veces se trata de un par de estrofas o del estribillo sólo… el trabajo de composición es mío, como muchos arreglos de guitarras. Pero el grupo evoluciona cada vez más de cara a un trabajo colectivo.

(J) La esencia de la canción la trae Alejandro. Él trae una canción al local cuando más o menos está perfilada, cuando más o menos sabe lo que quiere de ella. Eso hace que no perdamos el tiempo, como les pasa a muchos grupos. Luego, Nacho puede decir que “esto” no queda bien así, “con doble chaston”, o yo puedo decir que “bajo pedal” no… Pero son ya arreglos musicales, nos encargamos de los arreglos, de imprimir el sonido Mister Hyde. Y Álex no está cerrado a que componga otro, lo que pasa es que ninguno otro lo hace, o no tan bien como él.

Habéis vuelto a grabar “He cometido un error”, producida por Nacho Serrano. Formará parte de un disco recopilatorio que recogerá las canciones más representativas de Niños del Brasil, Joaquín Cardiel, Nubosidad Variable, Copiloto, Domador o (¿puedo decirlo?) Louisiana. Es cierto que “He cometido un error” se ha convertido en vuestra canción más representativa…

(J) El público lo ha querido así. Ha sido la gente la que ha elevado esa canción. Nosotros lo asumimos y con gusto, además, pero no es una elección nuestra. Es más, la que para nosotros tiene más pegada, con la que solíamos acabar los conciertos en la etapa de “Vulnerable”, es precisamente la que da nombre al disco, “Vulnerable”.

En realidad, para este recopilatorio al que acabo de hacer referencia, vosotros queríais grabar una canción nueva, ¿no es así?

(J) Sí. Sin embargo, ha sido democracia total. Todo el mundo se queda con “He cometido un error”, la frase tiene una pegada increíble, hicimos incluso unas chapas.

(Á) Yo preferiría haber grabado una composición nueva, pero también es cierto que hubiera sido un error sacar algo nuevo tan cercano en el tiempo a “Fantasmas”. Además, Nacho Serrano le está dando una vuelta de tuerca absoluta a “He cometido un error”, fantástica. Ya veréis…

Esta pregunta, que ya he formulado en alguna ocasión… ¿Compartís la idea de que en Zaragoza hay muchos grupos y, sin embargo, muy pocas canciones, canciones de verdad, de calidad?

(J) Está bien, más que criticar a los grupos en sí, criticar sus canciones.

(Á) ¿Y qué es “canción”?

Aunque sea algo más bien intuitivo, por negación, al menos… sabrás qué no es una canción

(Á) “No sé si existo”, de Estige, es una canción. Y “Órbita”, de Nubosidad Variable. Dos definiciones de canciones al cien por cien. Envidio a Alx… ojalá hubiera compuesto yo esa canción. Me parece tremenda, me parece una definición de canción cojonuda. Sí. Estige tiene canciones. Y Nubosidad Variable también. Y muchos otros grupos, por supuesto.

Habéis grabado vuestro primer videoclip, ¿verdad?

(J) Hay uno ya grabado pero perdido, un videoclip fantasma…

En una entrevista de hace un par de años llegué a leer que ibais a desplazaros a Londres para tal empresa. Finalmente no fue así, ¿verdad?

(J) Estuvimos a punto. Se cayó, como se cae todo. Cometimos el error de filtrarlo, de decirlo, como pasa siempre… Existe un vídeo, o debería existir, que grabamos en el Parque Grande, el día más frío de la historia de Zaragoza, con unos chicos de Madrid. Habían hecho un corto… Desaparecieron y nunca hemos vuelto a saber nada más de ellos. Pero tú te refieres al de “El silencio entre nosotros”… ése mola. Ha sido gracias a Cachi.

(Á) Nos grabaron los del bar Mañana. Se dedican a ello, tienen una productora… Son los que han hecho “Los hijos del cierzo”, y son amigos de Cachi. Nos grabaron en Valdespartera, durante las Fiestas del Pilar…

(J) Nosotros los veíamos pulular sobre el escenario y no sabíamos por qué.

(Á) Un día me citó Cachi y me dijo: “toma”. Yo pensaba que iba a ser algo cutre, la verdad… Nada más lejos de la realidad: imágenes superpuestas, cámara lenta… Hemos movido el vídeo, salimos en “Bobinas”, por ejemplo, y lo tenemos como primer videoclip del grupo. Flipamos.

Fantasmas” es la canción que da nombre al EP. ¿Por qué?

(Á) Los títulos de los discos… A mí no me convence mucho el título de este EP, eh.

(J) Si te das cuenta, siempre tiramos por la tangente. Nos pasamos noches y noches bebiendo y debatiendo y al final…

(Á) Cuántos discos, canciones, etc., habrá que se llamen “Fantasmas”. También fue una consecuencia del diseño, los fantasmitas nos gustaban tanto… y “Fantasmas” es el corte más representativo del EP. Pero… uno se puede estrujar un poco más la cabeza, la verdad… Aunque tiene, en realidad, un componente de autodefinición. Somos un poco fantasmas.

El punteo con el que comienza esta canción me recuerda mucho al riff inicial de “Vulnerable”, aunque suena mucho más… vitalista. Creo, Álex, que era una canción de mensaje más bien negativo a la que quisiste darle un giro.

(Á) Totalmente de acuerdo. De hecho, la letra decía: “pero hay fantasmas en mi habitación” y la cambié por “ya no hay fantasmas en mi habitación”. Tenía que ser una canción de esperanza, me lo propuse. Como dicen Los Secretos, “Adiós tristeza”. De las cinco, es la canción que compuse en primer lugar. Bueno, no dice: “qué felices somos” y tal, pero yo creo que, si uno profundiza en la letra, encontrará esperanza.

Doctor Jeckyll, Mister Hyde… ¡estáis en negación continua!

(Á) No hay persona más contradictoria que yo o, al menos, no la conozco. De verdad. Te lo puede corroborar Jorge.

(J) La letra de “Fantasmas”, de hecho, dice: “déjame vivir entre mis dudas y mi corazón de papel”. Toda una declaración.

(Á) Todas mis canciones son preguntas, son un “quizás”… reflejan una duda casi constante.

Laberintos en la tierra” ha sido vuestra carta de presentación. El solo de guitarra, casi al final de la canción, es prácticamente idéntico al que abre “Munich”, de Editors, incluso recuerda a uno de “Midnight Show”, de The Killers. ¿Se trata de un guiño consciente o voluntario?

(Á) Pues no es en absoluto algo buscado. Yo creo que ese solo es U2, The Edge en estado puro.

Pero tú has escuchado “Munich”…

(Á) Sí, yo soy muy fan de Editors. Me compré su primer disco cuando en España apenas se había oído hablar de ellos. Y la canción de The Killers que mencionas no la he escuchado, siquiera. ¡Será su influencia, o que ponemos las manos en la guitarra de un modo parecido! Pero es U2. En “New Year’s Day” hay un solo que es muy parecido. Yo aprendí a tocar la guitarra sobre las canciones de U2.

MISTER HYDEAmbos sois tremendamente mitómanos, sobre todo Álex.

 

(J) Yo soy fan, pero fan, fan, fan (risas)…

¿Qué palabras os sugieren los siguientes mitos? Empecemos por David Bowie.

 

(Á) Camaleón, cambio, además… Tiene una canción que se llama “Changes”.

(J) Vampiro, casi, diría yo.

(Á) Uno de los tres o cuatro compositores y creadores que más han influido en generaciones posteriores.

The Cure.

(Á) Melancolía y felicidad a partes iguales. El grupo más melancólico y triste que he escuchado y que, a la vez, tiene canciones muy felices. Uno de mis grupos favoritos.

Joy Divison.

(Á) Considero que crearon, sí, que fueron primigenios, sí… Cachi, que es una de las personas a las que conozco, que más sabe de música y que más discos tiene, no duda en decir que Joy Division es el único pop verdaderamente europeo. Es decir, sin influencia americana. Los Beatles, los Rolling Stones, los Kinks… tenían influencias americanas. Pero Joy Division crearon algo que, en realidad, no sonaba a nada.

U2.

(Á) (Risas) Luis, de Nubosidad Variable. Y Susan Q.

(J) La cima de la pirámide. El espejo en el que nos miramos, o deberíamos.

Depeche Mode.

(Á) Originalidad. Están en mi top 5.

Placebo.

(Á) Energía, ambigüedad. Otro de mis grupos de cabecera…

Editors.

(Á) Joy Division.

The Killers.

(J) Plagiadores de solos (risas).

Golpes Bajos.

(Á) “No mires a los ojos de la gente”.

Días de Vino y Rosas.

(Á) De los grupos más originales de Zaragoza. Con un guitarrista excepcional y una concepción de la música muy cuidada.

Héroes del Silencio.

(J) Innombrables, tabú…

(Á) No hay palabras.

Los Planetas.

(Á) Siempre estoy esperando la llegada de la primavera para escuchar a Los Planetas. No me lo permito en invierno, no me lo permito. En invierno escucho… a The Mission, The Cure… ¿a los Smiths? ¡Tampoco! A Héroes…

Violadores del Verso.

(Á) “Morbo máximo”, “sencillez y seriedad en los propósitos”. Poesía absoluta. Uno de los descubrimientos más importantes en mi vida musical.

Niños del Brasil.

(Á) Bautismo. Los tres nos han ayudado. Por igual. Pero antes de conocerlos yo ya era fan, y no porque se parecieran a Héroes. A mí me gusta mucho la música electrónica. El 5 de enero de hace unos años, la primera o segunda vez que pisé la Oasis… Fui con mi hermano, para verlos en concierto. Recuerdo que me impactó incluso el olor. Había una calavera sobre el escenario… puesta en el pie de micro, en lugar del micro. Recuerdo también las luces moradas, los zapatos plateados de Santi… Para mí, aquello fue un bautismo.

¿Qué pasa, Álex, cuando comparan tu voz con la de Bunbury? ¿Te costó decidirte a participar en el homenaje a “Flor Venenosa”?

(Á) Es inevitable que la voz de un cantante se parezca a la de otros cantantes. Y sobre todo, a vocalistas que has escuchado mucho. Yo creo sinceramente que la música y la voz de Mister Hyde poco tiene ya de Héroes del Silencio. Siempre queda la influencia, siempre queda algo, pero la mayoría de la gente que nos sigue desde hace tiempo ya no encuentra ese parecido. Y eso es algo que, personalmente, me alegra mucho.

(J) Es una lucha contra las influencias, porque nosotros escuchamos a un montón de grupos, creemos que lo nuestro suena a muchas cosas, son muchos los matices… ¡el sonido Mister Hyde! Al principio, nos molestaba mucho que todo acabara reduciéndose a Bunbury, a Héroes, etc. Pero creo que hemos ganado esa batalla de una forma muy natural.

¿Es Álex tan fan de los Smiths como lo es Jorge de los Beatles?

(J) Los Beatles son tan grandes que puedes ser sólo fan de los Beatles y de nadie más. Como un monopolio. Hay mucha gente a la que le pasa.

(Á) Además de los Beatles, a Jorge le tira mucho todo lo rockero. Tako, Rosendo… Los grupos del Atrio (risas), que es donde íbamos nosotros cuando empezamos a salir, a los dieciséis años, por el Rollo. ¡Qué buenos tiempos! Tiempos rockeros.

(J) Pero mi pabellón auditivo estaba abierto a todo tipo de música, a la que le gustaba a Álex, por ejemplo… Y gracias a los Beatles yo he podido entender todo eso.

(Á) Los Smiths no son mi grupo favorito. Antes yo era muy heavy, fan de Metallica, de Sôber… Era fan de Sôber, tío. Lo que pasa es que llegaron The Smiths a mi vida. Y entraron por la puerta grande. Cuando escuché por primera vez el “The Queen is Dead” ya nada volvió a ser como antes.

A ti, Álex, Morrissey te ha influido como personaje, más allá de lo musical.

(Á) Sí, como me sucede con Bunbury, con Bono… Él se cree, y lo es, al menos así lo llaman algunos, el Oscar Wilde del siglo XX. Un genio. Dicen que es asocial, gay o bisexual porque no se le conoce pareja… Vive para el arte. Es un escritor, un músico. Un artista. Es como cuando lees… Yo, leyendo a Bécquer, he tirado el libro al suelo. Joder, es buenísimo. Es como cuando ves “Pulp Fiction” o “La chaqueta metálica” por primera vez. Cuando escuché “The Queen is Dead” se abrió ante mí un… Estaba en casa de un amigo, me había sacado el disco de la Biblioteca de Aragón y dije: “esto es otra cosa”. E inicié el rollo alternativo, el rollo indie. La letra de “There’s a light that never goes out” es, sin duda, la mejor de la historia. Dicen que es “Like a Rolling Stone” pero, ¡coño!, escuchas la letra… ¡y no! Escuchas las letras de los Beatles… y no. De los Rolling… y no. De U2… y a veces dan risa. Pero las letras de Morrissey son de otro mundo.

¿Qué hacen los miembros de Mister Hyde, además de música?

(Á) Sexo poco, ¿no?

(J) Lo tenemos un poco aparcado. Somos como los futbolistas en las concentraciones. Estamos tan centrados en la música… Yo terminé Historia y estoy con el doctorado, quiero creer que acabando la tesis… y soy profesor en el Montessori, cuando me dejan cubro sustituciones. También entreno a fútbol… y alguna cosa más. Pero tanto Álex como yo tenemos un currículum bastante curioso, de camareros, reponedores, repartidores, etc. Menos de prostituta, creo que hemos trabajo de todo…

(Á) Nacho es estudiante de ingeniería y actor de pasacalles. Iván estudia Empresariales. Yo estoy en Periodismo y… pues eso, lo que dice Jorge, que curramos de cualquier cosa. Ahora soy DJ y programo el Groenlandia, pero el año pasado era repartidor, conducía una furgoneta…

Próximas citas.

(Á) Hemos estado el 16 de Mayo teloneando a SECOND en La Casa del Loco y el 22 de Mayo con Ticket en Cabaret Pop. Próximo concierto el 12 de junio en Las Playas (Zaragoza) junto con Lori Meyers.

¿Algún grupo del panorama local o regional con el que compartir escenario os haga especial ilusión?

(J) Con Tako y Volador, lo hicimos en Farasdués.

(Á) En el CC Universidad, hace un par de meses, con Domador y Señorita Evans.

¿Qué canción os habría gustado componer?

(Á) “There’s a light that never goes out”, lo tengo más claro que el agua.

(J) Yo no tengo una canción fetiche… cualquiera buena de los Beatles, de “Abbey Road”, sobre todo.

(Á) “No sé si existo” de Estige me encantaría que fuera mía. La explotaría…

Te consideras un frontman excéntrico, ¿Álex? ¿En qué consiste tu excentricidad?

(Á) Bueno, no me considero un cantante excéntrico. Algo inestable psicológicamente tal vez (Risas).

(J) Alguna vez lo hemos hablado, borrachos. Cómo hay artistas que pueden escribir esas pedazo de letras, mantener el nivel durante un montón de discos, de giras, soportar la presión y tal… y llegamos a la conclusión de que probablemente la locura sea un requisito indispensable. Vivir aislado o separado del mundo real. Si tú coges todos los días el autobús, te vas a trabajar… no sé qué siete canciones de la ostia vas a componer.

(Á) Lo que pasa es que yo me creo muy profundamente lo que canto y lo que escribo. Y no entiendo que haya otros cantantes que no reflejen esto. Yo escucho muchos discos que grupos aragoneses que las letras son tristes, o que intentan reflejar algo intenso, profundo. Luego vas a verlos en directo y el cantante está encima del escenario riéndose, haciendo el payaso y pasándose por el forro todo el sentimiento que le ha intentado imprimir a sus letras. En ese momento, para mí ha muerto ese grupo. Ya no me lo creo. Yo lo que intento es ser fiel a la música que compongo, hasta las últimas consecuencia. Sí es cierto que ahora soy mucho más feliz y en los escenarios estoy mucho más relajado (risas).

(J) Personas excéntricas, creo que no lo somos, pero sí complejas. Sobre todo Álex, que es quien tiene que estudiar, que currar, que pinchar, que componer… Soporta mucha más carga que los demás. No será una persona muy normal, como no lo somos nadie, por otra parte, pero la cosa podría ser peor. Si tuviera que componer el doble o nos fuéramos de gira por ahí, acabaría él y acabaríamos todos mal de la cabeza. Locos.

(Á) (Risas). Enloquecidos mejor.

(J) Eso. “Llamadme enloquecido, putas, nadie nace loco” (Violadores del Verso dixit).

 

NOTA: Escuchar Fantasmas en Virtualbum

 

 Texto: Ana Manzana
Fotografías: Gustaff Choos

MISTER HYDE 

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