Viernes, 23 Junio 2017
Inicio / Crónicas / TICKET. La pequeña Bety de Madrid, 24/06/2010

TICKET. La pequeña Bety de Madrid, 24/06/2010

No es ningún secreto que Ticket es una de las bandas que más proyección puede tener dentro del pop-rock de corte más comercial (en el buen sentido de la palabra) de Zaragoza. Su propuesta se encuentra muy cercana al sonido de grupos como Snow Patrol, Coldplay e, incluso, U2. Es decir, guitarras cristalinas con su punto de distorsión, buenas melodías con tendencia  a la épica y una importante presencia de los teclados. La coyuntura está de su parte. Sin embargo, los cuatro miembros del grupo son conscientes de que el mercado está repleto de eternas promesas y han decidido expandir su radio de acción, después de haberse recorrido las (escasas) salas de la capital aragonesa. Su última cita: La Pequeña Betty, en Madrid el pasado jueves 24 de junio.

Antes del comienzo del concierto (que fue a una hora tan poco apetecible como son las ocho de la tarde) se podía notar los nervios entre los  miembros de la banda. Era una ocasión muy importante para mostrar a la gente de la capital de lo que podían ser capaces. Al salir al escenario, ni rastro de presión. Conscientes de que sólo tenían tiempo para interpretar siete escasos temas de su repertorio (sólo disponían de poco más de media hora), se centraron en sus nuevos temas.

La evolución del grupo tanto a nivel compositivo como de directo ha sido significativa. Las nuevas canciones se alejan los complicados entramados guitarreros de sus comienzos y han optado por una simplificación de sus canciones. El resultado, lejos de restar calidad, se ha traducido en temas más cortos, inmediatos y, por qué no decirlo, coreables. En cuanto a su  traslado al directo, ahora suenan mucho más compactos (a pesar de que con su nuevo guitarrista tan sólo ha dado dos conciertos), contundentes y ambiciosos. Tan seguro están del potencial de su nuevo material (Nadie más, Me ignoras, Ego…) que incluso se tomaron el lujo de dejar algunos de sus temas con mayor pegada, como Quiero ser Peter Pan.

También hay que destacar que el sonido de la sala estuvo de su parte, con un volumen altísimo y de buena calidad durante toda la actuación, que ayudó a redondear la jornada. La única pega pudo ser que en las canciones en las que el cantante abandonaba los teclados y se colgaba la guitarra su buena voz quedaba en un segundo plano. De todas maneras, Ticket cumplieron. Ahora, que den el salto a una liga superior está en manos de otros.

Texto: Jaime Oríz
Fotos: Beatriz Pitarch
 
TICKET EN MADRID

Te podría interesar

CRÓNICAS: Rufus Wainwright. Teatro Principal de Zaragoza, 6/6/17. Por Stabilito, D. y Ángel Burbano

Hay noches mágicas por los acontecimientos que ocurren por casualidad, otras, sin embargo, vienen programadas …