Lunes, 29 Mayo 2017
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PIRINEOS SUR: Tiempo de reflexión

Después de casi un mes lleno de conciertos y todo tipo de actividades paralelas, el Festival Pirineos Sur finalizó el pasado sábado y es obvio que ha sido una de las ediciones más flojas. Según datos facilitados por la organización, el público que se ha acercado al escenario flotante de Lanuza ha caído un 14% respecto al año pasado. Las cifras totales se acercan a unas 50.000 personas,  contando los conciertos gratuitos de Sallent de Gállego. Sin embargo, en el anfiteatro la afluencia máxima fue de 2.500 personas (un sábado), un número muy por debajo al registrado en ediciones anteriores cuando se rozaba el lleno absoluto, con 5.000 (los tiempos de Compay Segundo o Goran Bregovic ya quedan muy lejos).

Es una lástima que un cartel que incluye nombres tan interesantes como Howe Gelb, Raimundo Amador, Rachid Taha, La Mala Rodríguez, Sr Coconut o Toumani Dibate (independientemente de las actuaciones que a posteriori realizaron) haya pinchado de esta manera y que algunos de los días sólo se hallan llenado las primeras filas frente al escenario flotante. Quizás vaya siendo tiempo de replantarse ciertas cosas. Hay quién, como siempre, critica que los nombres no son lo suficientemente atractivos para el gran público. Un razonamiento que a mi entender está muy equivocado: si realmente este evento se ha mantenido durante tantos años ha sido por su cuidada elección de artistas y saber ofrecer algo diferente y novedoso. Los problemas pueden venir por otros motivos:

   1. La saturación de festivales. Hasta Barbenuta del Cinca tiene ya un festival. El público que quiere asistir a estos eventos no ha hecho más que crecer en estos últimos años. Lo que antes era mirado como un algo de “gente rara y alternativa”, ahora se ha convertido en un fenómeno social en lo que prima es pasar un buen fin de semana de fiesta con los amigos, donde la música ha pasado a un segundo plano. Sólo en Aragón durante el mes de julio se han celebrado el festivales en Zaragoza (Expop o incluso una figura tan del perfil de Pirineos Sur como es Alpha Blondy), Lagatavajunto, Ainsa, SOS del Rey Católico, Monegros… Y si contamos los del resto de España la lista sería interminable. Pero el fenómeno está comenzando a dar síntomas de agotamiento ya que han sido muchos los festivales que no han cubierto las expectativas este año. Nos encontramos en una situación de exceso de oferta y sólo podrán sobrevivir los eventos que consigan un público fiel, algo que hasta ahora el longevo festival del Pirineo había conseguido y que debe recuperar.

   2. Estancamiento. En su primera edición, en el ya lejano 1992, Pirineos Sur fue un acontecimiento inédito en nuestro país, pero veinte años después la formula ya no es tan novedosa. Aunque el festival ha ido mejorando en todo durante este tiempo (infraestructuras, actividades paralelas, artistas), es inevitable pensar que los cabezas de cartel se repiten cada cierto tiempo y el factor sorpresa es muy escaso. Carlinhos Brown, Rachid Taha, Khaled, Willi Jimenez & Chanela, Manu Dibango, Khaled, Positive Black Soul, Ojos de Brujo… todos ellos, entre otros, ya han actuado en más de dos ocasiones. Al puro estilo Viñarock, donde año tras año parecen acudir los mismos músicos. Quizás una opción sería intentar atraer a un nuevo público juvenil. La coyuntura está de su parte, ahora que las nuevas hornadas pop se están abriendo a las músicas del mundo, y en concreto al viejo continente africano. Así pues no sería arriesgado programar alguna noche a grupos como Vampire Weekend, Yeasayer o Animal Collective, ya se llevó el año pasado a The Rumble Stripes. ¿Y para cuándo un mayor apoyo a los grupos aragoneses?
   3. La crisis. Si, la dichosa crisis. Está claro que mucha gente ha optado por un verano sin grandes alardes y se han quedado en su casa; es un hecho. No hay más que preguntar a los hosteleros de la zona para darse cuenta que este año ha subido menos turista y los que lo han hecho no se han gastado los euros con tanta alegría.

Ahora a los organizadores les toca pensar, replantearse las cosas e intentar devolver el esplendor de este festival que tantas alegrías nos ha dado musicalmente y que nos ha hecho pasar grandes momentos festivos.

 
Texto y fotos: Jaime Oríz
 
 Willy Giménez & Chanela en Pirineos Sur 2010

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