Miércoles, 16 Agosto 2017
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PANCHO VARONA + ANTONIO GARCÍA DE DIEGO. Drinks and Poll Aranda de Zaragoza, 25/2/11

Había escuchado el término “íntimo” adjetivando la crónica de un concierto imaginando siempre su significado; en la noche sabinera, al fin,  lo sentí como verdadero.
 
Pancho Varona y Antonio García de Diego son dos “antiguos socios” de Joaquín Sabina, coautores de muchas de sus canciones y productores de muchas de sus grabaciones. Dos músicos como la copa de un pino. En el escenario, a la izquierda, estaba Pancho atado a su guitarra acústica. A su lado Antonio coqueteando a dos bandas entre la guitarra acústica y el teclado. Se permitió incluso un escarceo con la armónica. Antes que nada dejadme decir que en ese escenario había dos señores músicos, muy señores y muy músicos.
En la sala coincidían licenciados en Joaquín Sabina con los que sólo han  terminado las enseñanzas medias sabineras;  estos últimos agudizando el oído, buscando el fragmento conocido para repetirlo junto a Antonio y Pancho, momento que llegó con  Y si amanece por fin. Después de este tema los aplausos parecían provenir incluso de las viviendas situadas sobre el local. No hay duda de que al desnudarlo quedó muchísimo más bello de cómo aparecía en Mentiras piadosas.
Pero aquello no solo era un concierto: era una clase magistral para licenciados en Joaquín Sabina. Un lujo escuchar la historia de cómo nacieron algunas de las canciones de Joaquín y alguna otra que tuvieron a bien intercalar, como “no me importa nada” que Pancho escribiera junto a su hermana Gloria, para Luz Casal.  Fueron canciones de las de disfrutar en casa, de las de acompañar con el corazón, sin una sola concesión a las que se han radiado tantas veces que están en la memoria colectiva. Esta fue una selección para amantes amantísimos y se notaba.
Unos temas más y al llegar Peor para el sol todo el local era un clamor que intentaba ser una sola voz. De acuerdo, no se conseguía, pero la emoción allí dentro era más poderosa que cualquier armonía. El concierto teóricamente terminaba con Contigo, pero ya como todo el mundo se sabe lo de los bises, nuestros anfitriones reconocieron que ese final era el del guión. Los “bises” arrancaron El rock and roll de los idiotas, que no resultó ser el arranque potente que se le supone al final de los conciertos, aunque reactivaron al personal con Amor se llama el juego para terminar con Y sin embargo. El aplauso final se prolongó por encima de la música de fondo que empezó a sonar al terminar el concierto.
Terminé el concierto con un sentimiento increíble de envidia, esas dos personas llenan un escenario como no es habitual, y con una determinación: la próxima vez que alguien diga “es que vosotros los músicos…” le tendré que decir “No hijo, no. Ahora sé que músicos son gente como Antonio García de Diego y Pancho Varona

Texto y fotos: Miguel Deza “Walker”
 
Imagen del concierto

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