Jueves, 30 Marzo 2017
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ANTÍLOPE, vocalista de VOLADOR

Llevaba intentando hacer esta entrevista casi año y medio. Las agendas de Antílope y de un servidor no se ponían nunca de acuerdo. No era por falta de ganas. Recientemente su grupo, Volador, se alzó con el trofeo al mejor grupo de los Premios de la Música Aragonesa y esta misma semana Warner reedita su último disco, El largo viaje, con varias sorpresas. Ya no había excusas, la charla debía realizarse ya. Como la cosa iba a ir para largo, quedamos para cenar, con calma. Un exquisito plato de jamón, queso y un buen vino para acompañar. Antílope es una persona amable, cordial y de trato informal, pero cuando le doy al play de la grabadora saca su perfil profesional. Conoce muy bien su discurso y quiere que llegue alto y claro a sus oyentes. Se toma su trabajo como músico muy en serio.

¿Crees que Volador es el mejor grupo de Aragón?

La música no es un deporte y no se puede valorar de esta manera. No sé si el premio es justo, pero sí que es merecido. No creo que hagamos mejor música que otros pero está claro que ha habido un esfuerzo y un trabajo que sí que puedo decir que hemos hecho. Creo que el mensaje ha llegado a la gente y al jurado. De todas manera, lo importante es estar allí y que haya promoción para la bandas. Estos premios sirven para promocionar bandas que de otro modo no se vería. Además, por suerte, este año han tenido mucha repercusión y ha tenido una importante la retransmisión por Internet.

Estabais nominados también a mejor videoclip y álbum, ¿cuál te hubiera gustado más llevarte?

El de mejor videclip, dirigido por Jorge Nebra. No por nosotros, sino por todo el equipo de 30 personas. Todo el mundo puso muchas ganas y fue un rodaje duro. El de mejor disco no me lo esperaba, el favorito era Bunbury, pero hubo sorpresa y se lo llevo Rapsus Klei.

En tu opinión, ¿qué otras bandas se hubieran merecido el premio?

Muchísimas. Limnopolar, que creo que es una banda que va a dar mucho que hablar, Louisiana, Delirium Tremens… Hay una nueva gran eclosión de bandas nuevas, con gente joven. Están comenzando una nueva revolución musical en Zaragoza.

Por lo que dices, ¿crees que ha existido una época que ha estado la escena musical más parada?

Siempre ha existido una escena y grupos, pero es importante la percepción de cada momento. Cuando salieron Héroes del Silencio había muchísimos grupos, igual pasó con Amaral y Violadores del Verso. Zaragoza ha sido siempre una gran cantera, donde por una extraña razón la gente se reúne en locales a tocar y salen cosas muy interesantes, más que la media. Cuando salimos fuera y decimos que somos de Zaragoza se tiene esa percepción, una ciudad de las que han salido muchas bandas internacionales y representativas.

Dicho de esta manera, parece que una banda importante ha servido como tirón para que surjan nuevas bandas…

No, yo creo que no tuvo nada que ver. Gente que vivió esa época cuenta que había mucho movimiento. He visto fotos de la muestra del Pabellón Francés del 82, con bandas nuevas tocando constantemente y lleno. También era otra época. Ahora la música está más denostada, las inquietudes de la gente joven está más repartido. Pero vamos, que siempre ha habido muchos grupos.

De los grupos que surgisteis alrededor de hace una década ya quedáis pocos, ¿qué os impulsa a seguir?

Pocos. El Polaco, ahora como AER Recurdos del Futuro; Nubosidad Variable, como Lousiana; Stereant… No es habitual que una banda dure ocho años, la gente se cansa. Si seguimos en esto es sobre todo porque nos lo pasamos bien. Es la clave. No podemos vivir de esto pero el motor es disfrutar de lo que hacemos tanto si hacemos un concierto para 10 personas como si es para 10.000. Si estás amargado no creo que se le pueda llamar éxito.

¿En algún momento os habéis planteado en serio vivir solamente de la música?

Sí, pero no podemos. Tenemos ilusión todavía por conseguirlo, algún día, pero hay tantos factores que no depende de nosotros… Y luchamos por eso. Vamos a Vigo: no sé cuantas horas en furgoneta, luego entrevistas, después el concierto… Total que no duermes para que te vean igual 30 personas. Eso para nosotros nos parece fantástico, nos hace sentirnos libres y tiene mucho valor.

¿Qué tal os han ido vuestros últimos conciertos por Madrid?

Muy bien. Cada vez viene más gente. No puedes dejar de tocar en Madrid, tienes que estar constantemente sembrando porque hay mucha competencia. Hay que estar al pie del cañón todo el tiempo, a menos que tengas una distribución enorme. No nos podemos dormir en los laureles.

En Zaragoza ya estáis más o menos consolidados y tenéis un público fiel pero ¿cómo es vuestro público de Madrid?

Gente que le gusta la música, que no tiene complejos y escucha un amplio espectro de música y que tiene sensibilidad de emocionarse con buenas melodías y letras emotivas. Yo creo que es este, aunque deberíamos preguntárselo a ellos. Tocamos mucho en la Sala Costello, un lugar dónde el público va a descubrir nuevos grupos. Poco a poco nos damos a conocer allí.

¿Hace falta darse a conocer en Madrid para triunfar en la música o por lo menos poder vivir de ella?

Yo creo que sí. Por ejemplo, el otro día en Warner, me viene un AR y me dijo que Miss Caffeina metieron a 400 personas en la Joy Eslava, pagando. Y yo le dije que metimos a  más de 400 personas en la Oasis, en una ciudad con menos público potencial. Me dijo que esa noticia a Madrid no llega. Si tiene repercusión en la capital, repercute en todos sitios; en Zaragoza, no. Pero claro, toda la industria está allí, y si quieres vivir de la música allí está todo.

¿Os habéis plantado alguna vez ir a vivir allí?

Sí que lo hemos pensado, y muchas veces, pero por circunstancias nunca hemos dado el paso. De todas maneras, no creo que se indispensable irte a vivir, lo que hay que hacer es tocar mucho, en salas pequeñas hasta que la gente te conozca. También es importante conocer a la gente y estar en el momento y en lugar adecuado. De todas maneras, hace 10 años era más fácil porque las compañías apostaban por grupos nuevos, ahora mismo solo optan a sobrevivir. Al no tener ingresos, está la cosa mucho más complicada.

¿Entonces crees que Internet puede ser algo perjudicial para los grupos que están empezando o que aún no han podido llegar a un público más amplio?

Tengo una opinión un tanto clásica. Internet está muy bien para divulgar tu música pero es como encontrar una aguja en un pajar. Hay miles de grupo de pop-rock como el mío y no creo que sea fácil encontrarme por muy bien que lo haga. Si no se paga la música, no se le da importancia y se desvirtúa. Se debe pagar. El que lo quiera dejar gratis también me parece estupendo, pero no estoy a favor de que los autores no cobremos. La gente usa algo que otro ha creado y tenemos que tener nuestra recompensa como creadores. Además, el problema es que nadie sabe cuál va a ser el modelo del futuro. ¿Cuál es la fórmula para que sea gratis y que sea sostenible la viabilidad de una empresa? Quizás las compañías discográficas tengan que desaparecer y la música retroceder a cuando los trovadores iban tocando por la calle sus canciones. El problema es encontrar un modelo que contente a todos. Lo que se está haciendo ahora es ilegal y los músicos que queremos vivir de esto lo estamos pagando.

¿Crees que los grupos pequeños estáis siendo la parte más afectada? ¿Crees que se puede solucionar esto con los beneficios de los conciertos?

Si, y además, no se puede decir nada. Se te echan encima. Me parece que es algo ilegal y que esté mal visto quejarse, no lo entiendo. Parece que todo tiene que ser gratis y tu música no tiene valor. Los conciertos son sólo una parte de tus ingresos, no entiendo porque me quitan los demás. En otros trabajos no pasa esto.

¿Cómo ves los precios que se ofertan por Internet, en Itunes o Spotify?

Comprar discos de Internet es caro. La industria siempre se ha quejado de los intermediarios y no es normal los precios de ahora en la red. Siguen probando, a ver si cuela. Los músicos nos quedamos un 5% por disco. Alejando Sanz no llega un 10% y es el que más gana.  Parece que bajarse la música sin pagar sea un acto poético, una forma de castigar a los que viven de puta madre, como Alejandro. No es justo, lo estamos pagando todos. Se está perjudicando a las bandas nuevas. No pedimos ser estrellas, queremos vivir de esto, como un trabajador normal. Ahora mismo no podemos, por muchas horas que echemos.

Para que pudieseis vivir de la música, ¿qué necesitaríais?

Alguien que apueste por nosotros, que nos promocione. Lo que antes hacían las compañías discográficas, ahora podrían hacerlo los gobiernos autonómicos, por ejemplo. Sería una manera de exportar cultura y una manera de buscar una representación en el exterior de la cultura. Es algo que ellos usan cuando un grupo triunfa, ¿no? Ya que la industria esta muerta y hay subvenciones para muchas cosas, se podría intentar hacer giras con varios grupos y promocionarlos tanto dentro de España, como fuera: en México, Venezuela… Intentar que haya un tejido industrial. Necesitamos subvenciones porque está claro que la música por sí misma no puede vivir.

Pero no es bueno acostumbrarse a vivir de las subvenciones, pienso que a la larga puede ser perjudicial, ¿no crees?

Las subvenciones son un mal menor, sigue siendo algo que no debería pasar, pero ahora no hay otra manera. Lo ideal sería que hubiera una sólida industria. Pero bueno, estamos hablando de cultura, tal vez algo que no debería ser rentable para un gobierno, en teoría. Es un tema peliagudo.

¿No crees que en la música cuando ha habido una industria sólida no se han repartido bien los beneficios? Por ejemplo, en Hollywood se hace Transformers, pero también se da salida a propuestas mucho más arriesgadas.

Yo también lo veo así, no hay variedad. La industria de la música ha ido a buscar el pelotazo del que más venda, independientemente de si tiene un poco de calidad. Por desgracia, son ellos los que educan y crean los gustos de la gente. Todo con lo que te machacan las grandes cadenas de radio acaba gustando. Nos movemos por imitación. Es una pena que esté el mercado tan cerrado con las cosas interesantes que hay… En el fondo creo que es miedo, simplemente.

Si ahora llegaseis a un público mayor y tuvieseis libertad creativa absoluta, ¿cómo sería vuestro próximo disco?

No lo sé exactamente, pero yo creo que nos dejaríamos llevar más con el corazón. Intentaríamos cubrir nuestras necesidades artísticas menos evidentes. Adía de hoy, así lo pienso. Me gustaría vivir como alguien como Quique González, que saca un disco, luego se va de gira y vuelve a empezar, gracias al público fiel que se ha ganado.

¿Qué es lo que nunca harías para darte a conocer?

Un dueto con alguien como Bustamante, eso jamás lo haría. Vamos, con cualquier grupo que no me gustara o con gente de Operación Triunfo. Eso sí, tocar con gente con la que no tengo que ver en el mismo escenario, sí. Con tal de poder tocar en directo, me da igual con quien.

Vuestro último disco se va a reeditar y va a llevar alguna colaboración, ¿puedes adelantar algo?

Sí, Warner va a reeditar el disco y va a haber dos colaboraciones: Shuarma y Clara Tellez, de Los Peces. Lo habíamos intentado con Quique González y Ruben, de Pereza, pero por agenda no ha podido ser. Además, el disco se va a distribuir en todas las tiendas de España y la promoción la va a hacer Promociones Sin Fronteras, que son los mismos que llevaron a Vetusta Morla, por ejemplo. Va a ser una oportunidad de que nos conozcan fuera de Madrid y Zaragoza. Habrá un DVD en directo del Luna Lunera, con making of. Somos el último escalón de todos los grupos que hay pero nosotros hemos subido un escalón más.

¿Podría tratarse de vuestro último intento?

No, porque nos lo pasamos tan bien que no nos supone un esfuerzo. Nos encanta irnos de gira y sacar discos, aunque sólo se lo ensañáramos a nuestra familia. Es como una droga y es muy difícil desengancharse de esto. Yo siempre voy a hacer canciones, no es una opción.

¿De qué hablan las letras de Volador?

Es una pregunta muy difícil de responder. Todo lo que de alguna manera afecta al corazón. Sí que es verdad que no tratamos temas políticos ni temas sociales. No son temas que me interesan para escribir letras de una canción. Me interesan mucho más las relaciones o los sentimientos humanos. Mi objetivo es curar de alguna manera al que escucha esa canción. Para política ya están los políticos. Me gusta mucho escuchar grupos políticos, como Rage Against The Machine, pero yo lo veo de otra manera. Me encantaría escribir algo más político, si me saliera. Aunque bueno, algún guiño sí que hemos metido.

Desde que te casaste, ¿ha cambiado la forma de enfocar tus letras?

Sigo siendo el mismo en ese aspecto. No influye en estar casado o en tener pareja. Cada momento está claro que sale de ti unas cosas u otras dependiendo de cómo estás. Pero no veo diferencia, sigo sintiendo lo mismo y me atraen las mismas cosas.

Pero, ¿cómo escribe una canción de desamor un músico que está felizmente casado?

A mí  me cuesta más explicar una canción que hacerla. No te puedo decir porque escribo las cosas. El exceso de análisis no es bueno. Hay muchas veces que ni el propio artista sabe lo que quieren decir sus letras. Es un poco como si fuéramos de cierta manera marionetas de las musas o de la inspiración y en ese momento te llega algo que te recorre el cuerpo como si fuera un rayo y de repente escribes de un tema en concreto. Es el subconsciente el que escribe por mí.

Y en la manera de componer, ¿en qué habéis cambiado en los últimos años?

Al principio sabes cuatro acordes, luego seis… Vamos metiendo las cosas que aprendemos. Si no evolucionas o cambias… eso sí que es un verdadero problema. En lo que más hemos cambiado es en la experiencia. Somos mejores músicos, pero se pierde por otro lado mucha frescura.

Cuando acabe toda la promoción de El Largo Viaje, ¿qué haréis?

Será un cambio total. Estamos un poco cansados de siempre lo mismo. Porque el último disco ya era una recopilación de varios temas nuevos y viejos y ahora vamos a reeditarlo. Me parece curioso que gente consagrada siga tocando canciones que hace 10 años fueron éxito. No sé como lo hacen cuando yo hay canciones que tienen tres años y ya estoy cansado de ellas. Supongo que es entrar en el mainstream y el público te lo pide.  Yo estoy en contra de las megaestrellas. Parece que no quieren bajarse de su posición, y que da a la gente lo que quiere. Bowie no lo hacía y es admirable.

Hablando de clásicos, ¿cuál consideras que es la canción que más os piden?

Actualmente, el single, Lejos de la tristeza. Por el videoclip y porque ha sonado en las radios. Pero cualquier canción que repitas tocando más de un año es un coñazo. Queremos evolucionar.

Texto y fotos: Jaime Oriz

Antílope

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