Lunes, 22 Mayo 2017
Inicio / Entrevistas / AGUSTÍN GIL y TOMÁS GÓMEZ de la sala LÓPEZ

AGUSTÍN GIL y TOMÁS GÓMEZ de la sala LÓPEZ

En tan solo un año, la Sala López se ha convertido en un referente de la noche de Zaragoza y una de los recintos de conciertos más activos de la ciudad. Esta semana está celebrando su primer aniversario por todo lo alto. Aprovechando esta buena noticia, he aprovechado para hacer una entrevista a modo de resumen a Tomás Gómez, programador de la sala, y a Agustín Gil, uno de los socios del local (los otros dos son Óscar Redondo y José Luis Yzuel).

¿Cuándo decidisteis montar la sala y qué os motivó a hacerlo?

(Agustín). El verano pasado. Vimos que había un espacio donde no estaba ocupada la noche y decidimos crear una sala diferente para gente especial. Además, queríamos hacer una sala de conciertos, que tampoco hay muchas ahora. La ciudad se estaba durmiendo. Lo que teníamos muy claro desde el principio era el local. Es un sitio ideal, muy bonito, a pesar de tener que cruzar el Ebro. Estaba muy mal utilizado antes y a la gente le costó acostumbrarse.

¿Cómo os resultaron las primeras semanas?

(Agustín). Duras y difíciles, como todos los principios, y aún sigue costando porque las cosas no están muy alegres.  No nos podemos quejar, de todas maneras. El punto de inflexión creo que fue para el Pilar, cuando Tomás hizo una gran programación; y salió muy bien, la verdad. Desde entonces, la gente ha metido la sala en su ruta. Y eso que costó cambiar el chip para que cruzasen el puente…

(Tomás). Yo creo que el sitio reunía las características. La línea ya estaba muy clara y sólo faltaba que la gente viniera. A medida que fue pasando el tiempo, se dieron cuenta de que sólo era un puente lo que había que cruzar.

¿Teníais muy clara la política que ibais a seguir?

(Agustín). Los locales tienen que ser algo especiales porque si no, no va nadie, pero tampoco te puedes hacer mucho el raro, para que vaya la mayor gente posible. Creemos que se puede llegar a mucho público ofreciendo algo distinto. Hay un espacio ahí, en el punto medio.

(Tomás) Yo sí que veía clara la línea. Es una apuesta que podía salir o no, y que hubiéramos modificado, pero el target potencial de publico y musical era un plan a largo plazo, a un año. Primero había que acercar a la gente a un espacio nuevo, que no está en un lugar habitual.

¿Qué hubierais hecho de no cumplirse las expectativas del año que os habíais marcado?

(Tomás). Yo, personalmente como programador, pienso que hay que mirar las cosas a largo plazo. Si las cosas no salen bien al principio, no puedes cambiar de línea. Hay otros proyectos que son a más largo plazo.

Los conciertos son muy variados, abarcando muchos estilos, ¿tenéis fijada alguna política a seguir?

(Tomás). En ningún momento pretendimos especializar la sala. De hecho, hay estilos que hemos tocado menos porque tienen más riesgo de especializar al local, como puede ser el heavy o el rap. Hemos tocado todos los estilos pero con mucho cuidado. Por ejemplo, los Foreign Beggars son un grupo de hip hop, pero que aporta algo más; tienen algo de electrónica y atraen a un público más amplio.

Ahora que ya se puede hacer un balance, ¿cuáles han sido los conciertos con mayor aceptación de público?

Foreing Beggars, La Pulquería, The Bellrays… El heavy funciona siempre muy bien, como Koma. Pero no queremos quedarnos en esto. De hecho, hemos realizado ciertos conciertos porque no se pueden hacer en otra sala. Ahora abre el Arrebato y esperamos que vuelvan a abrir el Devizio, sitios donde existe un público fiel. Es bueno para los locales y necesario para la ciudad.

Por el otro lado, ¿cuáles han sido los que no han funcionado como esperabais?

(Tomás) Wedding Present fue decepcionante de público, pero no de calidad. Hubo poca gente, pero los volveríamos a traer las veces que haga falta. No sé, igual es un grupo que ya está más que trillados, pero los volvería contratar. También ha habido grupos consolidados, como M-Clan, que sólo han llenado media sala.

(Agustín). Decepción yo creo que ninguno. Si ha sonado bien y el público y los que están en el escenario se lo han pasado bien… el próximo será mejor. Esto funciona así.

¿Ha habido alguna actuación a la que tengáis más cariño por algún motivo?

(Tomás). La mayoría de los grupos que traemos tenemos una relación personal con ellos, o con la oficina. Hay bastante trato personal con ellos. Ha habido bandas pequeñas con poca gente y han sido algunos de los más agradables. Beth, de OT, actúo con poquísima gente y estuvo majísima, se portó como una señora.

¿Estáis satisfechos del sonido que tenéis en la sala? Creo que ha habido una cierta mejora desde el comienzo.

(Tomás). La sala, antes de acabar el año, ya apostó por mejoras en el sonido. Hizo una apuesta por la calidad. Para mí es muy importante que el primer cambio se hiciera en el escenario: se forró con gomaespuma, y esto va enfocado para el grupo que toca encima del escenario, no para el público, que no lo aprecia. Luego se mejoró el sonido de la sala. Los grupos nos lo siguen agradeciendo y bandas profesionales, como Delafé y las Flores Azules, que han tocado en salas impresionantes, nos han dicho que como el sonido de encima del escenario no han visto ninguno. Es un orgullo.

(Agustín). También hemos mejorado en iluminación y seguiremos haciéndolo en todo. También hay que dar las gracias a los técnicos por su trabajo.

También ha sido importante la labor de los DJs para el éxito de la sala, ¿les ponéis algunas directrices?

(Agustín). Suelen pinchar Ivan de Ramos o Simón Zico, y luego vamos metiendo gente nueva para probar nuevos sonidos. Pero directrices, ninguna. Aquí se pone de todo, pero intentamos que el concierto sea acorde con la música posterior. Luego, a última hora se pude escuchar cualquier cosa.

¿Con qué crees que habéis conquistado a la gente?

Nuestro público es my bueno, no hay ningún problema en el bar. El ambiente lo crea la gente, nosotros hacemos lo que podemos. A veces puede haber algún follón, pero nada serio. Toquemos madera.

(Tomás). Yo creo, por supuesto, que la música es bastante importante, pero que el equipo completo de la sala ayuda: camareros, seguridad… Creo que fue en Facebook donde leí un agradecimiento y una felicitación por la seguridad y el trato con la gente. Eso no lo había visto en ningún sitio.

Viendo que los fines de semana cuesta cada vez acceder más a la sala a última hora de la noche, ¿os habéis planteado cobrar entrada?

(Agustín). Aún no lo sabemos. De momento, estamos dando unas tarjetas que servirán para que la gente que ha sido fiel hasta ahora no tenga que pagar entrada. De todas maneras, sería una entrada con consumición, así que saldría prácticamente por lo mismo. La idea es frenar esas colas que se forman a última hora los fines de semana.

(Tomás). Se trata de buscar una forma de que la gente venga un poco antes. Si lo hacen, pues no tendrán que pagar. Así se puede entrar y salir fácilmente, aunque no se han formado grandes problemas.

¿A quién se le ocurrió la decoración y el logotipo?

(Agustín). Participamos mucha gente, pero el diseño se le ocurrió a Iñaki. Es un poco  Kubrick, al estilo “La naranja mecánica”. También ayudan a hacerla más atractiva los ventanales y las vistas. Es un estilo rompedor y clásico a la vez, como los espejos, típicos de discoteca.

¿Qué novedades podemos esperar en los próximos meses?

(Tomás). El primer plan que teníamos, que era afianzarnos, ya está hecho; y no sólo a nivel local, sino nacional. Los grupos ya quieren venir aquí a tocar. El público ya ha oído hablar de la Sala López. Ahora estamos en una segunda fase, que es más larga, que es la de afianzar al público y buscar nuevo. La tarjeta también servirá para eso: los socios van a tener unos descuentos, unos regalos. Además, vamos a mejorar la comunicación y la web. Ahora hemos sacado un disco recopilatorio con varios grupos que han tocado, que esperamos va a tener repercusión nacional. Será todo una comunicación más directa.

¿Y los conciertos más inmediatos?

(Tomás). Este mes, que estamos de aniversario, ya hemos hecho la fiesta y este mismo jueves empieza un festival, el Ladyfolk Caravan, que esperemos perdure en el tiempo. La primera vez se hizo en Barcelona. El formato es una mujer con una guitarra. Edith Crash, Ninette and the Goldfish y Minerva serán las artistas. El domingo, vamos a hacer con la CAI, en su sala de Independencia, el primer festival de Mini Música, con cuatro grupos que son Mujeres, Domador, Le Pianic y Kiev Cuando Nieva. Es música para los niños, no infantil; con talleres incluidos. Además, vamos a traer en las próximas semanas a Lagartija Nick, Guadalupe Plata, Havalina… Y con el Ayuntamiento de Zaragoza vamos a hacer Zaragoza Latina; y con Zona de Obras, Vibra la Canción, un festival que se hace en Madrid. Ya para junio, tendremos a Manel, Mucho (antiguos Sunday Drivers), Nudozurdo, Codigo Neurótico, Decallaos. Y ya estamos preparado septiembre, con sorpresas.

¿Lo tenéis ahora más fácil para programar?

(Tomás). Está claro que un poco sí. Ahora los grupos y las oficinas te conocen. Nos gustaría llegar a un punto, que ya no hay en esta ciudad, que es ser un espacio que, programes lo que programes, el público confíe en ti y acuda aunque no conozca a los grupos, como pasaba en el Pyramis o en La Enbruto. Ojalá consigamos crear una marca. Esa es la culminación de una sala de conciertos.

¿Vais a apostar más por los grupos aragoneses?

(Tomás). Desde el principio lo intentamos. Pero es que no sólo hay que apoyarlos, sino defenderlos, no es cuestión de porcentajes. Hay calidad suficiente. Ahora mismo, aun no hemos llegado a un nivel alto de grupos de aquí. Traemos mucho nacional, lo que demuestra que no hace falta recurrir a grupos internacionales para hacer una buena programación. Y está claro que se puede hacer con grupos de aquí, pero si la gente no viene puede ser porque ese grupo no está se está haciendo una buena programación ellos mismo. Tenemos preparado hacer días para grupos locales, tal vez los jueves. Aún no hemos logrado apoyarlos y me siento un poco mal. No está tan bien como a mí me gustaría. Por ejemplo, en el disco que hemos sacado hay más locales que otra cosa. La selección no es todo lo que ha pasado por el escenario pero sí que son lo que más nos ha gustado. Además, a la hora de pedir canciones para un recopilatorio es más fácil. Queríamos también que las bandas pequeñas se dieran a conocer. El CD Tiene una tirada de 1.000 unidades y se repartirán de manera gratuita a todos los asistentes de los conciertos de este mes

¿Crees que a los grupos de aquí les hace falta más iniciativa?

(Tomás). Ya hacen bastante con tocar. Muchas veces intentan llevar ellos mismos su carrera, pensando que un manager está fuera de lugar. Yo creo que es una figura muy importante que evita que los grupos se dediquen a algo más que no sea su música. Además, en esta ciudad no se les está ayudando de la manera que se debería. Cualquier otra comunidad, como Galicia, Pais Vasco o Cataluña, da ejemplos de cómo proteger y promocionar sus grupos, y en Zaragoza, si eres de la ciudad no tienes nada que hacer. Se trata de que te conozcan de fuera, o nunca saldrás de aquí.

Texto: Jaime Oriz / Fotos: Gustaff Choos

Sala López

Te podría interesar

ENTREVISTA: Nacho Estévez “El Niño”. Por Santi Gutiérrez

Este viernes se celebra en Pirineos Sur una noche muy especial : «Latido Latino ». Durante más …