Viernes, 18 Agosto 2017
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ANTONIA FONT + LA TROBA KUNG FU Y DEPEDRO + CALAMARO. Pirineos Sur, 15-16/07/2011

Ya son veinte las ediciones Pirineos Sur, uno de los primeros festivales que se celebraron en este país tan poco dado a nuevas formulas musicales. Después de haber recorrido varias veces el globo terráqueo intentando dar a conocer la riqueza musical de las diversas culturas existentes, este año se centra en los variados sonidos de nuestra península, bajo el título de Tribus Ibéricas.

La temática de este año es tan acertada como oportunista. Por un lado, es obvio que la crisis se ha dejado notar en los presupuestos y no se puede traer a artistas de puntos tan alejados, pero por otro ha servido para renovar la imagen de un festival que comenzaba a parecer una caricatura de sí mismo (con una repetición de nombres alarmante). La inclusión de sangre nueva como El Guincho, DePedro, Russian Red o La Troba Kung Fu,  junto al tirón de Andrés Calamaro, Rubén Blades o Kiko Veneno debería servir como un fuerte nuevo impulso al festival. Ahora la clave está en que sepa renovarse de verdad y no caer en la comodidad de los últimos años, precisamente ahora que la músicas de cualquier parte del mundo están en permanente contacto y rompiendo barreras (sí, Internet tiene muchas cosas buenas). Si hasta en un festival tan poco abierto a nuevos sonidos que no sean puramente anglosajones, como es el Festival Internacional de Benicassim (FIB), ya hace guiños a la música africana (con homenaje este año al Congotronics de Konono Nº1), por algo será…

Los encargados de poner color al primer fin de semana (el jueves ya habían inaugurado el festival Rubén Blades y Räo Kyao, y con nota según he leído) fueron mediterráneos La Troba Kung Fu y Antonia Font, DePedro y el argentino Andrés Calamaro, sin duda la figura más esperada de este año.

Los Mallorquines Antonia Font llevan varios años en racha. Después del exitoso Batiscafo Katiuscas (2006), los mallorquines se han hecho de rogar pero han regresado por todo lo alto con Lamparetes (2011), un disco con el que profundizan en ese universo pop tan genuinamente suyo y  que copó la mayor parte de su repertorio. En sus directos, al igual que en sus trabajos de estudio, han dejado atrás su vertiente más mestiza y festiva para centrarse en su peculiar pop lleno de reminiscencias al espacio y universos imaginarios y arropado por sutiles arreglos electrónicos. Me sobren paraules (con la que abrieron la noche), Clint Eastwood o Calgary 88 son pruebas de su estupendo estado de forma. El final del show, mostrando que pueden tanto meter elementos del hip hop y rock musculoso, demuestra que Antonia Font siguen por el buen camino.

Pirienos Sur 2011

La Troba Kung Fu tenían sobre el papel todas las de salir victoriosos del escenario flotante de Lanuza, y así fue. Su efectiva mezcla de rumba, flamenco, música cubana o cumbia suena francamente bien, sobre todo en disco, y era de esperar que en directo la formula funcionase a las mil maravillas porque a lo largo de estos 20 años se ha demostrado que en este festival esta ecuación es muy apreciada. El comienzo del concierto fue sutil, haciendo gala de una fusión bien entendida, con gusto por los buenos arreglos: quedan para el recuerdo las magníficas La canço del lladrel o Calor calor. Joan Garriga, líder del proyecto (y antigua cabeza visible de los extintos Dusminguet), en la segunda parte de su actuación apostó por ritmos más facilones, previsibles y buenrollistas. Por supuesto esto se tradujo en apoteósico final de concierto con miles de personas bailando bajo la música de la multitudinaria banda. Sin embargo, no todo vale. Una banda cargada de un arsenal de buenas canciones no debería recurrir a formulas gastadas hace ya más de 20 años. Cuando el teclista comenzó a animar al público al más puro estilo Paquito Chocolatero, con baile incluido, fue el momento más bajo.

El día siguiente, sábado, era conocido como el día de Calamaro, pero a muchos se les olvidó que por ese mismo escenario iba a pasar un joven llamado Jairo Zabala. Ahora a esa jornada se recuerda como la noche de DePedro. El ex Vacazul lleva cuatro años como guitarrista de Calexico y puede estar orgulloso de haber sabido empaparse de lo mejor de los sonidos de la frontera mexicana sin desmerecer al pop, al rock, la música brasileña, el jazz… Lejos de quedar en una propuesta sin personalidad, el resultado han sido dos discos tan interesantes como son su debut homónimo en 2008 y Nubes de papel (2010). Voy a decirlo sin rodeos: su actuación fue una delicia de principio a fin, donde no sobró ni faltó nada. Con  una increíble fluidez desplegó todas las lecciones aprendidas y maravilló a un público (la mayoría no sabía a quién estaban viendo) con Empty fields, Cuando el día se acaba o Nubes de papel. Para la recta final dejó algunas de sus perlas: Como el viento y Comanche. Además de un gran compositor dejó claro que también puede ser un gran adaptador como dejó constancia en sus versiones de La llorona, de Chavela Vargas (previsible, pero no por ello menos disfrutable), y de Blister in the sun, de los Violent Femmes (ésta sí, inesperada). DePedro dio un nuevo gran paso y se consolida como una de las propuestas más interesantes del panorama español.

Andrés Calamaro en Pirineos Sur 2011

No voy a enrollarme mucho con Andrés Calamaro (o Calamardo, como mucha gente le llama ahora en honor al malhumorado amigo de Bob Esponja…). No fue el apoteósico concierto que la mayoría esperaba (y que muchos medios de comunicación se empeñaron en resaltar al día siguiente). Calamaro ha dado algunas de las mejores canciones en castellano de los últimos años pero últimamente está cayendo en la autocomplacencia. A pesar de que no recurrió a fama de ir contracorriente (ya saben, El Salmón…) y que regaló al numerosísimo público algunas de sus mejores composiciones (Paloma, El día de la mujer mundial, Sin documentos, Te quiero, Estadio Azteca, El salmón, Flaca… ahí es nada), el argentino salió desganado, con la intención de cumplir y retirarse. El sonido tampoco ayudó: poco sutil, sin matices, en las primeras filas y desinflado en las de atrás. Una lástima, porque esta noche estaba reservada para él, como demuestran las más de 5.000 personas que acudieron a la cita y marcaron un récord difícil de superar.

Texto y fotos: Jaime Oriz

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