domingo, 17 diciembre 2017
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Carmen París

ENTREVISTA: CARMEN PARÍS. Por Jaime Oriz.

Estaba a punto de llegar la nueva década y mientras unos estaban pendientes del llamado “Efecto 2000”, otros nos encontrábamos preocupados por cuál iba a ser la nueva dirección que iba a tomar la música. Total, que sonaron las doce campanadas y no pasó nada. Decepción total. Skynet no se hizo con el control de las maquinas para conquistar La Tierra con un ejercito de T-1000 con la cara de Schwarzenegger y la música continuó viviendo del reciclaje y de la fusión. Y precisamente en España de eso de la mezclas sabemos un rato. Las hostias que se daban los cristianos y los musulmanes para ver quién la tenía más gorda o los canutos que se echaron los hermanos Amador junto a Kiko Veneno para grabar alguna canción son buenos ejemplos del mestizaje que se ha vivido en la península.

 

Manu Chao había abierto fuego con “Clandestino” (1998), y a los pocos años la industria se percató que existía un gran mercado que explotar con eso de la fusión. Y si el experimento incluía flamenco o rumba, mejor que mejor. Carmen París llevaba ya muchos años formándose en el conservatorio de Zaragoza y subida a los escenarios cuando le surgió la oportunidad de grabar su primer disco con una multinacional. La coyuntura le fue propicia y publicó “Pa mi Genio” (2002), un trabajo que mezclaba con elegancia el flamenco y ritmos latinos. Pero lo que le otorgó un toque distintivo fue un ingrediente, muy aragonés, hasta ahora inédito para el gran público: la jota.  El éxito no tardo en llegar. Vendió más de 40.000 copias y multitud de premios. No quiso repetir formula. “Jotera lo serás tú” (2005) significó cierta continuidad (con un loable intento de desmarcarse del pelotón mainstream) pero “InCubando” (2008) le libró de ataduras del mercado y se abrazó a los sonidos cubanos. Sin embargo, el paso definitivo, con el que se siente plenamente orgullosa, llega ahora con “Ejazz con Jota” (2013). La propia interprete reconoce que llevaba años intentando publicar un disco de jazz pero en el mundo de las multinacionales no es sencillo. Para su nueva y ambiciosa obra ha viajado a Boston para grabar con la Concert Jazz Orchestra de Greg Hopkins -compuesta por 16 músicos-, cuenta con la colaboración de George Garzone y Joel Rosenblatt como artistas invitados y se ha lanzado a cantar jotas en inglés. Ahí es nada.

 

El jazz siempre ha estado muy presente en mi formación. Mi primer disco lo grabé con el pianista Chano Dominguez y eso fue lo que le ofrecí a Warner. Al final se publicó “Pa´mi Genio” pero con otros sonidos. Entonces era muy difícil publicar algo de este estilo.

 

¿Cómo has conseguido sacar adelante un proyecto como “Ejazz con Jota”?

Con mi anterior trabajo, “InCubando”, finalizó mi contrato con Warner y comencé una colaboración con la saxofonista Melissa Aldana para revisar mi repertorio en clave de jazz para una gira, en formato de quintento. Así nació el proyecto Ejazz y fue el germen del disco. He rescatado tres temas antiguos y los he vuelto a grabar, porque me gustó mucho el resultado, y el resto son nuevas composiciones para la ocasión.

 

¿Como surgió la idea de cantar jotas en inglés?

Ya lo había hecho muchas veces, pero de broma y entre amigos (risas). Hace un tiempo colaboré en la adaptación de un poema turco de Fethullah Gülen al inglés y pensé que si funcionó, también podía servir para la jota. Además, este disco está pensado para presentarlo por América. Tengo allí más expectativas puestas; aquí es muy difícil ofrecer conciertos, y más ahora que hay que funcionar con porcentaje de taquilla.

 

¿Qué fue lo que más difícil te resultó?

Adaptar las letras de una manera que sin perder el sentido no le diera una patada a la lengua inglesa. Hay textos con los que no se puede: “Jotera lo serás tú” me resultó imposible. Prefiero que se quede fuera a que no resulte natural. Las letras que no eran adaptaciones  populares, que las había escrito yo, me resultaron mucha más sencillas; por ejemplo, “Entre tus manos”.

 

¿Para grabar por qué te decidiste por la Concert Jazz Orchestra de Greg Hopkins?

La banda que llevaba que llevaba en directo con Melissa Aldana también incluía a Gordon Au y ambos habían sido alumnos de Greg Hopkins. Le ofrecimos el proyecto y le gustó mucho. Sé que es arriesgado y más teniendo en cuenta que lo he producido yo. Todo ha salido de mi bolsillo, con un adelanto de los derechos de autor que pueda generar este disco. En esto consiste ser independiente, luego ya veremos.

 

Abres el disco con un tema instrumental de jazz. Parece toda una declaración de intenciones.

Es que es como se hacía antes, con una apertura. Este disco realmente no está influido por ninguna corriente de jazz, sino más bien una época en concreto: los años 50 y 60, la época de las grandes orquestas. Me ha inspirado mucho el pastor de Teruel,José Iranzo, que le cantó a Robert Kennedy una jota en inglés.

 

Me ha llamado la atención que dejas muy libre a la orquesta. Se ve que te has librado de las ataduras y las canciones tienen más vida propia. ¿Lo ves así?

En este disco me he resarcido. Antes dependía del dictado de las discográficas: las canciones tenían que durar entre tres y cuatro minutos. Ahora me doy más tiempo y eso que lo mío nunca ha sido muy de radioformulas. Me da igual lo que se prolongue una canción, hay que dejar espacio a la improvisación. Se tiene que dejar libertad al jazz porque la jota es algo muy definido. Sé que hay gente lo ve muy raro pero yo me lo he pasado muy bien y me parece que estos estilos van juntos, cogidos de la mano.

 

Sin embargo, en una ocasión explicabas que la jota es el genero más maleable…

Es que es una música de raíz y se ha extendido por muchos lugares del mundo gracias a la inmigración. Se puede encontrar en todas las regiones de España y en el trasfondo de muchas músicas globales, hasta en Filipinas.

 

¿Cómo te documentas sobre la jota tradicional?

De lo que he escuchado y cantado de niña, de las rondallas y de discos recopilatorios. No soy una gran rastreadora. Me nutren amigos, buenos musicólogos.

 

¿No te atreverías a cantar en un disco algo más puro?

No, porque no soy la jotera típica. Canté hasta los once años, cuando una profesora de canto me escuchó y me dijo: “No cantes jotas, que te estropearás la voz”. Como no he sido una vocalista al uso, he pasado por todos los estilos: pop, bolero, soul, jazz, etc. Cuando me definí ya como artista, a los 30 años, me salía todo de una manera muy natural pero la jota no la incluí hasta que publiqué el primer disco. “Pa mi Genio” fue mi primer experimento pero ya llevaba 17 años en los escenarios.

 

¿Crees que el camino que comenzaste ha influido a otros artistas?

En este tiempo no han dejado de emerger nuevos talentos contemporáneos, con identidad propia ibérica: Concha Buika, Zennet u Ojos de Brujo. Ahora no me salen más nombres. Por ejemplo, María Rozalen me ha reconocido que se ha fijado mucho en mi trabajo. Estoy muy satisfecha y lo siento cuando chicas jóvenes vienen a verme a los directos y me preguntan cómo toco el cajón.

 

Precisamente tú siempre te has encargado de la composición y de los instrumentos, levantando sospecha entre la gente. ¿Te siguen preguntando si eres la autora?

Sí, me pasaba mucho pero ahora ya se lo empiezan a creer. Somos muy pocas las mujeres que componemos y además somos las arreglistas. No se suele ver y llama la atención.

 

“Ejazz con Jota” me parece el disco más coherente de tu carrera. Además, suena ya alejado de los sonido más predecibles de los grupos que basan su propuesta en la fusión.

Es que hay mucho intrusismo en la música y mezclar una melodía pop con unos violines no sirve. Fusionar no es poner pegotes. El problema es que no existen buenos músicos y se pretende crear algo coherente con cuatro acordes, sin realmente saber experimentar. No se puede inventar nada nuevo si caes en los pastiches. Debido a la electrónica, sucede cada vez más: montar un puzzle no es hacer música. La calidad de ahora no es como la de antes. También sucede a la hora de grabar. Ahora, las canciones se comprimen al máximo para que se pueden reproducir en pequeños formatos y en Internet pero se echan a perder muchos detalles de la grabación. Se está triturando la música, se comprime y pierde dinámica y calidad.

 

¿No has pensado en publicar el disco en formato vinilo?

Ya me hubiera gustado, pero eleva mucho el precio.

 

¿Cómo planteas tus directos, tendiendo en cuenta la complejidad del disco?

Intentaré que suene lo más parecido posible. Pero no puedo llevar el mismo formato. Me voy a rodear de la big band de Pepe Rivero y contaré con tres tríos de vientos, piano contrabajo y batería. El concierto del 5 de junio en Zaragoza será el estreno mundial.

 

Carmen realizará un previo del concierto en acústico, el sábado 1 de junio a las 12, en Media Markt Grancasa de Zaragoza, donde también firmará su nuevo disco.

Carmen París
Carmen París

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