jueves, 19 octubre 2017
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Mark Knopfler en Pirineos Sur - Foto Jorge Fuembuena

CRÓNICAS: Mark Knopfler en Pirineos Sur. Auditorio de Lanuza, 24/07/15. Por Alejandro Elías y Jorge Fuembuena.

Pirineos Sur se ha convertido ya en una referencia ineludible dentro del panorama festivalero y musical español. Una de esas citas que todos los amantes de la música deben atender antes o después, sean de Aragón o no, puesto que se trata de uno de los festivales más interesantes y sobre todo originales de todo el país. Así se pone de manifiesto año tras año cuando los organizadores cuelgan el cartel de “no hay entradas” durante varios días de festival. Este año pasó con los puertorriqueños Calle 13 y, por supuesto, con Mark Knopfler, la estrella indiscutible de la temporada. La expectación era máxima y las 5.500 entradas se agotaron con varios meses de antelación; no todos los días se puede asistir a la apertura de gira de un “dinosaurio” de la talla del escocés. Medios de comunicación de todo el estado se desplazaron hasta el Auditorio Natural de Lanuza para cubrir el concierto, así como gran cantidad de público que acudía al festival por primera –y posiblemente última- vez en su vida. Y digo esto porque el target de público de Mark Knopfler no es, ni por asomo, el que acostumbra a verse en Pirineos Sur, que suele ser más joven y con gustos musicales más étnicos. Con la temperatura bajando por momentos se presentó la majestuosa banda sobre el escenario, a la luz de la luna y con un auditorio expectante desde el primer minuto. Dos pianistas, un bajista, un batería, tres guitarristas y varios multiinstrumentistas acompañan a Knopfler sobre las tablas, un respaldo de lujo para el músico británico. Mark salió a escena sonriente pero frío, muy frío. Así lo atestiguaron las primeras canciones interpretadas sin magia, con largos y tediosos pasajes instrumentales aunque, por supuesto, perfectamente arregladas e interpretadas. Tras varios temas de su reciente disco “Tracker”, llegó el turno del primer hit de la noche con “Romeo and Juliet” de Dire Straits. La canción encendió al público pero no así a la banda, que venía de tocar ya cinco canciones con aires celtas e instrumentación demasiado sofisticada para un auditorio sediento de rock de guitarras. Justo después atacó con “Sultans of swing”, piedra angular de su repertorio malgastada sin duda por la forma de interpretarla –fría, desganada y lenta- y por el orden dentro del set list – a mitad, sin pena ni gloria-. El concierto continuó con repertorio variado de la carrera solista de Knopfler, temas como “Speedway”, “Haul away” o “Postcards from Paraguay” fueron quizá los que se llevaron los laureles. Aunque no fue hasta el primer bis cuando el público pudo disfrutar de uno de sus temas más esperados, el radiofónico “So far away”, que sonó a gloria para los más de 5.000 espectadores que llevaban una hora esperando este tipo de canciones. Y para terminar, otro regalo: “Local hero”, canción instrumental archiconocida que dejó un sabor dulce en el auditorio de Lanuza pero que, sin duda, dejó a todos con ganas de más, de mucho más.

Texto: Alejandro Elías – Fotos: Jorge Fuembuena

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