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Álex Elías - Alma Norteña
Álex Elías - Alma Norteña

GRABACIONES: Álex Elías – Alma norteña (Autoproducido, 2018). Por Stabilito, D.

Haciendo memoria durante la semana pasada, retrocedí al año 2006, uno de los momentos clave de mi vida. En esa época de bares, rock and roll y libertad tuve el placer de coincidir en tiempo y espacio con distintos personajes de la escena musical de la ciudad que por un motivo u otro calaron en mi conciencia veinteañera. Una de esas personas fue Alex Elías, por aquel entonces cantante del prometedor grupo Míster Hyde. Ambos de la generación del 83 a las puertas de tocar en un escenario tan comprometido como la Multiusos. Eran nuestras primeras incursiones en los escenarios y la jugada salió redonda o casi, pese a que a uno le apasionaban los Smith y otro recorría la senda de los Crowes. Las idas y venidas nos han hecho coincidir en distintos saraos, compartir escenario y llorar a Bowie entre otras cosas. Esta tarde, avisa que llega tarde, Las Fuentes es el caos para los conductores ávidos de zona de aparcamiento, pero es buen barrio para el rock and roll, pregúntenlo a Las Novias y verán como no miento.  Alex se presenta con su barba recia y su discurso calmado, tras un abrazo largo, no forzado pues son ya años de batalla conjunta.

Viene contento, y eso es algo que se nota de primeras. Hubo otros tiempos en los que el músico aragonés tenía la voz pesimista del abuelo que da la batalla por perdida, y todo esto sale a relucir en la conversación: “Ahora ya puedo disfrutar del disco” espeta a la primera de cambio. Es un Alex consciente de la dificultad que entiende que el camino del héroe es solitario. Alma Norteña es su inicio, su renacimiento (como canta su idolatrado Javier Ibarra) y para dar muestra de ello “con dos cojones” se quita la etiqueta de doctor trastornado y huye del Hyde para desnudarse con su apellido real.

Antes de comenzar con la escucha Alex repasa mi colección espiando cada disco, comentando sus preferidos, suspirando por el ritual que supone la escucha de un vinilo, riéndose del casette y comentando que al CD le quedan dos telediarios, “volverá” considero como si fuera una quiniela y tuviera un chivatazo. Hablamos de El pensamiento circular y de lo que nos gusta Ryan Adams (le hago constar que Xoel López es el Ryan Adams gallego y que escuche su versión españolizada del So Alive pero eso ya son pormenores).

Alex Elias por Stabilito
Alex Elias por Stabilito

Míster Hyde, lo petó y seguramente gastó todas sus balas en tiros certeros pero el enemigo tenía buen centro hospitalario, nos lamentamos de que las bandas son para los veinte años, ahora toca otra cosa, salir del armario. Y es cierto, la ilusión con la que formas un grupo te la van restando factores que no tienen que ver con la maldad y tirar del carro envejece, “más vale cholo que mal acompañado” cantaban Molotov. En 2015 hicieron borrón y él no paró, siguió componiendo prácticamente todo este disco. Un error, considera, hay que saber parar, dar un paso atrás, estudiar la situación y saltar hacia delante. Dos nombres aparecen entonces: Juan Aguirre (el cual confiesa que tiene un sonido tan propio que si le ponen cien guitarristas lo distinguiría) y Brian Hunt; y un escenario: Madrid. Todo lo que podía no funcionar lo hizo. Ley de Murphy y mejor dejar las cosas así. La Capital es tan bella como maligna, es Saturno devorándonos. Pero todo cambia en Zaragoza, ay Zaragoza. Ambos sentimos un suspiro de alivio cuando observamos las torres del Pilar entrando por la carretera de Huesca. Aquí todo es conocido, nuestra zona de confort.

El disco suena limpio, brillante. “Culpa, toda, de Rafa (Domínguez), él ha vestido el disco, es su padre, hizo todos los arreglos el tío” y una sonrisa se dibuja en la cara del compositor mientras menea sin darse cuenta la caja del disco cuya portada, por cierto, es obra de su hermana Laura. Recuerdo cómo quería que sonara La Gran Mentira, lógicamente se nos escaparon muchas cosas y el cuentakilómetros nos agobiaba demasiado. En el disco aparecen grandes conocidos como Nacho Celaya, Willy García o Eduardo Andrés. Me siento mayor.

Comenzamos la audición con Canción del Pirineo y ya podemos observar que la calma ha invadido la vida de Álex, me alegro. Es un gran escritor, de los que leen, no sé si saben a qué me refiero. Cuida los versos y el final de cada estrofa y sigue poseyendo el espíritu británico aunque ahora tire por la costa Oeste. Aragón es casi todo para Elías, Sallent de Gallego, el Valle de Tena, el pantano de Bubal, el Portalet…Y suena optimista (“ya verás como todo se arregla, como todo va mejor si mantienes el matiz de la inocencia”). Alma Norteña es un disco visceral, dice sentir vergüenza al desnudarse tanto pero mantiene cierto anonimato en los laberintos de sus letras “¿quién coño entiende Sirena Varada?”. Tirar la llave me lleva a un lugar común ya antes visitado, quizás la escuchara en una de esas noches de teloneo de los Rufus T. Firefly, los cuales salen a la luz. Su éxito nos alegra aunque debió de ser mucho antes. Un arpegio me encuentra en la oscuridad del amanecer (“no necesitamos palabras que curen, que tapen, que decidan”).

Norte es la canción más cercana al sonido Míster Hyde, de eso no hay duda. Y Álex se encarga de defender que en Míster Hyde hubo muchísimo de todos los componentes. Suelo equivocarme y gozo de ello. Los vi unas cuantas veces y doy fe de que hicieron cosas muy buenas. Merecieron mejor suerte, Álex ahora quiere disfrutar, sin pensar en algo más que no sea el ahora. Partido a partido, concierto a concierto. Y hace bien, la vida nos pone a prueba, nos da y nos quita y no entiende de justicia. Craving con una acústica deliciosa (la Martin 38 de Chema Fernández, como en todo el disco) es una obra oscura, es deseo de consumir. Quizás sea mi favorita (“¿cuántas veces nos dijimos que podríamos frenar?”). El magnífico pedal Steel de Eduardo Andrés tiene su momento estelar en Un largo todavía y que suena a un Jackson Browne moderno, a mi hermano Castro le gustará seguro. Surge el nombre de Gabriel Sopeña, el cual, comento, fue mi profesor de Historia Antigua pero en esa época mi cabeza estaba bastante alejada de Neferjeperura Amenhotep, era más de mezclar Panero con Baines.

Libre de ruidos busca la soledad, de iniciar algo y si afinas el oído puedes escuchar el latido de Álex en mitad de la canción. Edificios nunca terminados está siendo la preferida de la gente, ríe al decir que es una canción de treintañeros. Mierda, ¿estaremos envejeciendo realmente? Por suerte salen a la luz nombres como Lady Banana, The Hard Mama o NOM entre otros. Estuvo a punto de ver a Bowie en el Monte do Gozo pero al final tragó con el Lou Reed más intratable, no hay color. Y los precios de las entradas. Joder. Pearl Jam, 98 euros. Le comento que me parece barato, pude ver a Chris Cornell por algo parecido y ahora…ya saben.

Una de las sorpresas es que hay cover a la vista. Esta vez escoge a The Church y lo españoliza y Under the Milky Way se convierte en Bajo la Vía Láctea, un giro con gracia dentro del pop oscuro del zaragozano. Escucho ecos del Heroes de Bowie, pero es patología personal. El disco acaba con la pausa del comienzo y Desordéname y Velarde y Amaniel dejan el regusto de un Enate, a pesar de que la última trae el cielo de Madrid a la palestra. Dentro de la perfección que busca le deja mal sabor ya que está grabada en otro estudio y no tiene el mismo sonido que el resto pero ¡Joder! Lenny Krawitz comenzó su Let Love Rule con un gallo, viva la belleza de la imperfección. Alma Norteña es un buen disco, cuidado y con el respeto que merece un músico como Álex Elías. Ha escuchado mucho a Chris Isaak, Ryan Adams, Bruce Springsteen, The Jayhawks y José González y ha vivido mucho, en Zaragoza o en Madrid, en Sallent de Gallego o en Loscos. Todo con la brisa adecuada y el horizonte cada vez más cercano. Álex se ha desnudado y la Interviú ha dejado de existir, tendremos que acostumbrar nuestros oídos a su realidad. Es un disco que necesita reposo y una escucha atenta, pueden perderse perfectamente en sus callejuelas, pueden oír el ladrido de un perro tres calles más arriba, pueden engañar a la rigidez. Es hora de disfrutar.

Texto y fotos, Stabilito, D.
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Alex Elias por Stabilito
Alex Elias por Stabilito

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