Viernes, 24 Marzo 2017
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SHUARMA. Sala Capitol, Villanueva de Gállego, Zaragoza, 16/02/08

Tras el maravilloso concierto ofrecido en diciembre en Zaragoza, me entero a través de www.aragonmusical.com de que Shuarma va a participar en el ciclo 'Cuéntame una canción', organizado por el Ayuntamiento de Villanueva de Gállego (Zaragoza). Así que como las grandes ocasiones no están para desaprovecharlas, llegado el día y la hora cogemos el coche y nos dirigimos hacia allí.
 
La noche es fría y el ambiente que me encuentro al llegar a la Sala Capitol no es mucho más cálido. Sólo unas cuantas personas por delante de nosotros en la fila. Desde ahí se puede ver que han preparado la actuación con unas mesitas con velas para darle un toque íntimo al concierto.
Una vez que abren y todos nos vamos sentando (lástima, no llegamos a primera fila) parece que no habrá un gran público asistente, pero.. a mal tiempo buena cara así que nuestra actitud pasa a ser la de estar muy felices por poder disfrutar de un concierto como si fuéramos unos cuantos los elegidos para la ocasión.
Como estaba previsto, primero sale al escenario David Angulo con su banda. Aunque estábamos esperando de forma impaciente a Shuarma, la verdad es que David nos cautivó a todos con sus buenas canciones, su simpatía y por su banda, con unos músicos con los que David según dijo “se encuentra en paz en el escenario”. Personalmente me cautivó el chico de la percusión, por su gran variedad de instrumentos que le daba un toque “extra” al sonido y por la energía que desprendía en cada uno de sus movimientos. Por todo ello, nos quedó un gran sabor de boca como alguien que se encuentra con un regalo que no esperaba recibir. Podéis encontrar más información sobre su música en www.davidangulo.com
Tras la despedida de David y su banda el escenario se convierte en un trasiego de músicos, unos que recogen y otros que llegan, mientras intentamos calmar nuestra impaciencia con algo para beber y comentando el concierto que acababa de terminar.
Y llega el momento. Luces fuera y una melodía de intro para que la banda de Shuarma vaya tomando posiciones a la espera del “boss”. Shuarma aparece con chaqueta y pantalón negro, camisa blanca, su gran melena rubia y una sonrisa que transmite felicidad. Nos saluda y comienza el show con “Todo cambia”.
Tras dos de las canciones más bonitas de su disco en solitario “Universo” y “Aire” viene el primer recuerdo a su anterior etapa con Elefantes: “Y yo no lo sabía”, donde me emociono especialmente al ser una de esas canciones que forman parte de la banda sonora de nuestra vida.
Le llega el turno a “Apresúrate lentamente” en una versión extendida a tal y como la escuchamos en el disco, lo cual supone un regalo para los oídos. Vamos bien, vamos bien. Le sucede otra de las más bonitas e íntimas canciones de “Universo”: “El tiempo se puede parar”. Tengo que reconocer que me había hecho ilusiones que en esta canción hiciera su aparición estelar Enrique Bunbury, una vez conocida su participación en este tema en la reedición del disco. Hubiera sido bonito poder contemplar la “reconciliación” en un escenario. Pero todo llegará, de eso no hay duda.
En la mitad del show y con preludio de un solo de guitarra española llega un nuevo guiño a Elefantes con la inolvidable “Niña morena” (pasarán los años y esta canción seguirá emocionándome como la primera vez) y “Al Olvido”.
Entramos en la fase final del concierto y antes del bis suenan “Río Abajo”, “Por verte pasar”, “Me falta el aliento”, “El niño que fui ayer” y “J’habite a l’eden”. Shuarma se retira pero tras 30 segundos regresa al escenario porque “hemos pensado que para ir a los camerinos y luego volver, mejor tocamos un par de temas más y entonces sí nos despedimos”. Y estos dos temas son “Te esperaré”, donde esta vez no ha podido acompañarle Susu de La Media Luna y “Azul” que pone punto y final al concierto.
Llegado este momento no queda otra sino levantarse del asiento y aplaudir con fuerza y sinceridad a Shuarma y su banda, que a pesar de algunas dificultades técnicas nos regalaron hora y media de música y letras cargadas de sentimiento, energía y espiritualidad.
Agradecer a Shuarma el tiempo que dedica con todo su cariño a los fans que quieren saludarle y hacerse una foto con él tras el concierto. Muchos compañeros de profesión podrían aprender de estos detalles que hacen que el artista no sólo te llegue al corazón por su música, sino también por su persona.

Texto y fotos: Cristian Ruiz
[email protected]
El Refugio Interior www.cristianruiz.es
 
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